El exintegrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) Raúl Escobar Poblete, más conocido como el “Comandante Emilio”, fue extraditado desde México a Chile para ser procesado ante la justicia chilena por el asesinato del senador UDI Jaime Guzmán ocurrido en el año 1991 en plena vuelta a la democracia.

Escobar, quien viajó en un avión de la Fuerza Área de Chile (FACh), escoltado por personal de la Policía de Investigaciones, cumple una cuarentena de once días en la cárcel de Santiago y luego será puesto a disposición del ministro en visita extraordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Guillermo de la Barra, para seguir adelante con el procedimiento.

“Aquí hay un esfuerzo de 30 años por saber la verdad, por establecer responsabilidades y por hacer que las instituciones funcionen. La captura y posterior extradición de Escobar Poblete es uno de los hitos mas relevantes, porque él junto con Palma Salamanca son los dos ejecutores materiales de este asesinato. La eventual sanción que reciba son esenciales para ir avanzando hacia un cierre de ciclo”, aseveró el abogado de la familia Guzmán, Luis Hermosilla, en el programa de radio Mirada Líbero en Agricultura.

El abogado fue consultado por las controversias que han generado las relaciones del candidato presidencial Gabriel Boric con el Frente Patriótico Manuel Rodríguez. El frenteamplista recibió una polera en 2017 estampada con el rostro del asesinado fundador de la UDI, con la que se dejó fotografiar risueño. El tema reflotó esta semana ya que Boric fue increpado por este asunto en el debate televisivo del 22 de septiembre y el sábado 25 de septiembre se dio a conocer un video de un supuesto integrante de su equipo de campaña en una actividad en la calle vistiendo una polera que mostraba a una persona con un disparo en la frente.

Hermosilla prefirió no opinar sobre el asunto. “No quisiera entrar en esa materia, porque no me corresponde”, afirmó. En todo caso, dijo, “me parece lamentable la apología de un crimen como el del senador Jaime Guzmán”.

Escobar Poblete será juzgado en Chile sólo por el crimen de Guzmán. No obstante, también se están cumpliendo 30 años del secuestro a Cristián Edwards, quien estuvo en cautiverio entre el 9 de septiembre de 1991 y el 1 de febrero de 1992, un caso en el que también Escobar Poblete tuvo participación. “México solo le concedió la extradición a Escobar Poblete por el asesinato a Jaime Guzmán y en el caso de Cristian Edwards expresamente esa solicitud fue rechazada”. De manera que, “respecto de ese hecho como de otros eventuales delitos que haya cometido Raúl Escobar en su época en Chile, no hay posibilidades que el tribunal lo juzgue”, aclaró Hermosilla.

Aunque los hechos del secuestro del empresario Cristián Edwards no puedan ser vistos por el tribunal, Hermosilla sostuvo: “Mas allá de la verdad judicial, hay una verdad histórica respecto de este hecho, aquí se han escrito libros, se han hecho videos, películas, hay información en las redes sociales y ellos mismos fueron reconociendo y confesando su participación”.

La extradición está concedida en términos temporales, es decir se espera que sea juzgado acá y luego enviado a México de regreso para continuar con la condena de 60 años de prisión que cumple en ese país por el secuestro de la ciudadana francoestadounidense de 70 años Nancy Michelle Kendall, quien sufrió la mutilación un dedo como prueba de vida.

De acuerdo con Hermosilla, “hay una primera etapa que es la investigativa en la que no hay ninguna duda de que él tiene que estar acá, después de eso se podrá conversar con México, si se quiere que permanezca acá o mas bien acá se va generando una opinión de devolverlo. En concreto, hoy día México lo entregó para que sea devuelto una vez que sea condenado”, explicó el abogado.

Durante el procedimiento en Chile, si Escobar Poblete está de acuerdo prestará declaración y tendrá derecho a la asistencia de un abogado que le aconseje y apoye en su defensa, “para que tenga un debido y justo proceso”, indicó Hermosilla. En este caso el procedimiento se va a regir por el sistema antiguo, “en el cual la autoridad de la investigación está dada al juez”. Explicó Hermosilla que el ministro podrá solicitar diligencias, al igual que los querellantes y el propio procesado. “Se va a ir dando la evolución de una investigación como la de hace 20 años atrás, como las que conocíamos antiguamente, porque aquí no hay fiscales, no hay Ministerio Público, el procedimiento es escrito, no oral. Y va a tener esa cierta parsimonia, esa cierta lentitud, que tenía el sistema antiguo”.

Hermosilla anticipó que es difícil predecir cuánto vaya a durar el proceso y, en consecuencia, el tiempo de permanencia de Escobar Poblete en el país. “Podemos tener muchos meses en esto y en alguna medida también va a depender del comportamiento de la defensa. Vamos a ver si la defensa va a tratar de que vuelva rápidamente a México o no, si pide muchas diligencias”, concluyó.

Por Catalina Vila Parker para El Líbero

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