El proyecto de ley que modifica el Código Penal para despenalizar el aborto consentido por la mujer dentro de las primeras catorce semanas de gestación vivió una jornada clave este martes en su tramitación. La Sala de la Cámara de Diputados comenzó hoy su discusión y terminó por aprobar en general la iniciativa.

Tras más de cuatro horas de debate, finalmente las parlamentarias y parlamentarios visaron el proyecto, con 75 votos a favor, 68 en contra y 2 abstenciones. Ahora, deberá volver a la Comisión de Mujeres y Equidad de Género para su revisión en particular.

En la antesala del debate, el pasado 9 de agosto, el proyecto de ley había sido rechazado en general por dicha Comisión por seis respaldos y siete votos en contra, entre ellos el de la diputada DC Joanna Pérez. Así, la iniciativa llegó a Sala con un informe negativo, con dudas respecto a su aprobación y las miradas puestas sobre los votos de la bancada de la Democracia Cristiana.

La abanderada presidencial de Nuevo Pacto Social, Yasna Provoste, fue consultada por el tema en diversas ocasiones. El mes pasado -luego de conocerse la votación en la Comisión de Mujeres-, la también senadora señaló que “me la jugaré para que diputados DC apoyen en la Sala la iniciativa”. Luego, en el marco del último debate presidencial realizado por CHV/CNN, recalcó que “el aborto es una realidad en nuestro país independiente de nuestras creencias y nuestros deseos”.

Y ad portas de que iniciara la discusión, el jefe de bancada DC, el diputado Gabriel Ascencio, adelantó que no habría una “postura común” y que ocho de los doce parlamentarios del partido aprobarían la idea de legislar.

En ese contexto, y pasadas las 10.00 horas, la Cámara Baja comenzó la revisión de la iniciativa -ingresada al Congreso el pasado 21 de agosto de 2018 por las diputadas Maite Orsini (RD), Camila Rojas (Comunes), Karol Cariola (PC), Natalia Castillo (Nuevo Trato), Daniella Cicardini (PS), Cristina Girardi (PPD), Claudia Mix (Comunes), Emilia Nuyado (PS), Camila Vallejo (PC) y Gael Yeomans (CS), aunque se mantuvo congelada hasta el 13 de enero de este año-, de la que dio cuenta la parlamentaria Rojas.

“Resulta contrario a las bases fundamentales de un Estado democrático, de derecho y laico que las creencias religiosas y las conductas que de ellas se derivan, sean impuestas a todas y todos a través de la legislación y que su no cumplimiento se castigue en el Código Penal. La criminalización del aborto constituye una gravísima violación de los derechos humanos de las mujeres, que desconoce su condición de sujetas de derecho, de ciudadanas plenas y de soberanas de sus cuerpos”, manifestó la legisladora frenteamplista.

Debate parlamentario

Previo a que iniciaran las intervenciones de los parlamentarios, el diputado Diego Schalper (RN) pidió un minuto de silencio por las “miles de víctimas que han fallecido por el aborto en el mundo”. Una petición que no tuvo acuerdo en la Sala.

Luego, el primero en hacer de la palabra en el debate fue el PS Juan Luis Castro. “Más allá de la concepción valórica de cada uno, estamos frente al derecho de la autonomía de la mujer, de la igualdad de género (…). Este es un derecho que debemos consagrar de una vez por todas”, dijo.

El diputado Ascencio, en tanto, aseguró que “yo estoy por aprobar este proyecto. Voy a votar a favor”. También reforzó que los parlamentarios de la tienda “en su mayoría” votarían a favor del proyecto, pero pidió respeto por quienes no lo respaldaran. “Este partido no es una montonera, tampoco es un regimiento, éste es un partido democrático”, dijo y condenó además “las agresiones de todo tipo que recibió nuestra diputada Joanna Pérez por haber votado en contra en la Comisión de Mujeres”.

El ex RN, Cristóbal Urruticoechea, manifestó: “Qué problema tienen con los niños inocentes. Ustedes, que se dicen estar tan oprimidas por el patriarcado, su fantasma favorito, no son capaces de entender que tras el aborto se escode el más brutal de los machismos”.

Una de las autoras de la iniciativa, la diputada Cariola (PC), sostuvo que “la penalización, la criminalización de la interrupción voluntaria del embarazo también es una forma de violencia de género (…). Avanzar en materia de derechos sexuales y reproductivos es avanzar en igualdad de género, reconociendo un derecho humano”.

En la otra vereda, la diputada Karin Luck (RN) expresó que “hoy estamos discutiendo el futuro de los miles de niños que están por nacer y que el único impedimento es esta absurda concepción del derecho que tiene la mujer con su cuerpo que trasciende a otro que se desarrolla dentro de su ser”.

Desde el PPD, la parlamentaria Andrea Parra respaldó el proyecto y expresó: “Soy mujer, creyente y enfermera, y me he formado la convicción que la vida comienza en el momento de la concepción. Nunca me hice un aborto y jamás se lo recomendaría a nadie (…). Pero soy legisladora y no tengo derecho alguno a imponer mis convicciones”.

Matías Walker (DC) recalcó que lo que se vota hoy es la idea de legislar y, en ese sentido, “yo soy partidario de abrir este debate, como ha dicho nuestra candidata presidencial Yasna Provoste, y no cerrarlo. Sin embargo, indicó que “esta no es una discusión entre buenos o malos, es un tema de derechos humanos de una doble dimensión: desde la mujer, por eso soy partidario de despenalizar en las primeras semanas de gestación, pero también del que está por nacer”.

Por su parte, el también DC, Miguel Ángel Calisto, se mostró en contra: “Tengo la convicción que nadie puede decidir lo que una mujer debe hacer con su cuerpo, pero lo que ni la mujer, ni el hombre, ni el Estado puede decidir es respecto de la vida de quien está por nacer. Si hablamos tanto de derechos humanos, tenemos que ser coherentes con ese principio”.

La diputada Yeomans (CS) reforzó que “esto no se trata de si estoy a favor o no del aborto, lo que estamos discutiendo es si perseguimos a las mujeres o no por abortar (…). La penalización del aborto no hace que las mujeres abandonen la decisión de interrumpir su embarazo, sino que nos orilla en la clandestinidad y nos lleva a arriesgar nuestra salud”.

Juan Antonio Coloma (UDI), replicó que “quienes dicen, para tranquilizar sus conciencias, que aquí lo que se busca es simplemente despenalizar, basta con ver y escuchar lo que dicen las personas que promueven esta discusión. Ellos no hablan de despenalización, hablan de aborto libre, gratuito y seguro (…). Es triste ver como se jactan de una posibilidad que no es otra cosa que matar a un ser humano”.

Su par, Jorge Sabag (DC), anunció también su voto en contra. “En ningún caso creemos que la solución es el aborto, significa terminar con al vida de un ser humano y, por otro lado, significa una carga psicológica a la mujer (…) No podemos desconocer la vida que late en el vientre de la madre”.

La diputada María José Hoffmann (UDI) dijo: “Fueron astutas y este proyecto de despenalización no es más que el aborto sin causales. No hay mujeres presas por abortar, el fundamento de este proyecto es falaz. Por qué no mejor no reconocen que el objetivo de este proyecto es el aborto libre (…). Las mujeres tenemos derecho sobre nuestro cuerpo, pero no sobre la vida del que está por nacer”.

En tanto, la diputada decé, Joanna Pérez, recalcó que “han señalado que el proyecto va en beneficio de mujeres que han sido marginados (…), pero este proyecto no soluciona la diferencia entre mujeres con más o menos recursos, pues no establece un procedimiento regulado, sanitario, óptimo ni entrega recursos de Estado para establecer un aborto como política publica eficiente”.

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