Con molestia reaccionaron los diputados UDI frente a la decisión del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) de autorizar la solicitud del Ejército para trasladar la estatua del General Manuel Baquedano al Museo Histórico y Militar, en desmedro de su histórica ubicación en el sector de Plaza Italia.

Fueron 93 años los que el monumento estuvo en el lugar, pero a raíz de las protestas sociales que se originaron tras la crisis social del 18 de octubre en el sector, la figura debió ser retirada producto de los diversos daños que se le ocasionaron por quienes se manifestaban en la zona.

Es así como los parlamentarios gremialistas rechazaron que el General Baquedano no vuelva a su lugar de origen y quede – de manera momentánea- en las dependencias del Ejército.

“A raíz de nuestro oficio preguntando por el destino de la estatua del General Baqueano, sobre cuándo volvía, con qué medidas de seguridad, cómo esa expresión artística iba a poder seguir adornando la ciudad. ¿Qué ha respondido el gobierno? Que no volverá, que se irá a un museo cerrado, que la podrán ver solo algunos que tengan acceso a ese museo”, sostuvo el jefe de bancada de la UDI, Jorge Alessandri.

El parlamentario agregó que “la ciudad se verá privada del monumento a Baquedano. ¿Quién ganó? Ganaron los violentistas. Habría que preguntarle al gobierno si le preguntó a la primera línea dónde quería que estuviera Baquedano”.

En ese sentido Alessandri se preguntó: ¿Van a correr similar suerte monumentos a Carrera, O’Higgins, a San Martín? ¿Va a decidir la violencia dónde podemos tener expresiones artísticas o históricas? ¿Va a elegir la violencia dónde y qué podemos ver? ¿A qué hora podemos caminar y transitar?”.

“Este gallito lo ganó la violencia y el gobierno le abrió la puerta. No habrá más Baquedano en nuestras calles, estará recluido, encerrado, porque afuera, al aire libre, estarán los vándalos, los que queman y destruyen”, cerró el jefe de bancada UDI.

Opinión que fue compartida por los también diputados UDI Gustavo Benavente y Cristhian Moreira. Los legisladores aseguraron que la determinación del CMN constituye una señal de “debilidad institucional” y que, incluso, podría “alentar a los delincuentes y violentistas a seguir destruyendo otros monumentos y estatuas en nuestro país, todo ello bajo el paragua de las actuales autoridades”.

“La decisión de trasladar la Estatua de Baquedano a una parte distinta a la Plaza Italia es el corolario de la violencia que por mucho tiempo avaló este mismo Gobierno, y que hoy se hacen los desentendidos”, agregaron los diputados

Benavente y Moreira afirmaron, además, que “no nos olvidemos que fue en ese mismo lugar donde el propio Presidente Boric encaró a las Fuerzas Armadas que protegían nuestra estabilidad democrática, y en vez de respaldarlos en su labor prefirió ponerse del lado de los violentistas, tal como lo está haciendo ahora con esta nefasta decisión”.

A juicio de los diputados la decisión constituye una “derrota para nuestra democracia y un triunfo para el vandalismo” e insistieron en que “el Gobierno está cediendo ante la presión de los violentistas de la mal llamada primera línea, creyendo ingenuamente que con esta medida van a poder aplacar el permanente vandalismo que se produce en dicho sector”.

“Lamentablemente, el Gobierno sigue actuando con absoluto desconocimiento y desprecio hacia nuestra historia republicana, creyendo que el país comenzó desde que ellos llegaron al poder”, agregaron.

Y concluyeron con que “esta es una decisión sencillamente inaceptable y que reafirma la complicidad que tienen las actuales autoridades con la violencia. Y no nos sorprendamos después si el vandalismo continúa destrozando nuestras ciudades, porque lo único que provocará esta decisión es que los violentistas busquen otro monumento que destrozar, porque sabrán que el Gobierno terminará cediendo ante sus presiones”.

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