Aunque para la actual directora de Educación 2020, Alejandra Arratia, dudas no hay.

Según ella, no sólo –en la línea con lo que plantea Waissbluth- se necesita una “evaluación de impacto” que permita identificar sus efectos, considerando establecimientos similares que no sean parte del programa”.

También hay que tener claro, dice, que “si optáramos por esta política como la vía para mejorar el sistema educativo, siendo optimistas nos tomaría un poco más de 100 años llegar a todos”.

Al final, como ella misma apunta, todo depende de “la visión de país” que se tenga, y para ella la dicotomía es entre uno que “incentive la competencia, aumentando las brechas” o “uno más equitativo y colaborativo que brinde soporte a todos los que lo necesiten”. Opiniones no faltan.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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