Pero todo depende del color del cristal con el que se mire, porque si de expertos hablamos, el problema no está, para Javier Sajuria, en el rechazo que generan en ciertos grupos sino en la “noción de que la experticia es una fórmula que evita los posibles sesgos de la ideología”, de que los expertos son “seres ecuánimes, balanceados”. Un platónico gobierno de sabios. Pero detrás de ello se esconde, según él, un deseo de tener una comisión de eunucos ideológicos”. Y eso, dice, es tecnocracia y, una constitución “no es técnica sino política”. Por eso, “si la crítica es falta de representatividad, la solución –de ganar el Rechazo- es crear una instancia que goce aún más de ella”, dice. Pero surge una pregunta legítima: ¿Qué pasaría si en una consulta ciudadana gana la idea de la comisión de expertos?

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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