Las normas del texto permanente del borrador de Constitución ya están listas, pero aún sigue en juego el proceso de armonización, el preámbulo y sus normas transitorias. Eso último es lo que preocupa al convencional Fuad Chahin (Col. del Apruebo), que es de la tesis de que una Carta Magna flexible generaría más adherentes al Apruebo. Así lo afirmó directamente esta tarde, cuando aseveró que “para quienes no estamos conformes con el actual texto, pero rescatamos algunos elementos que nos parecen positivos, se abren dos opciones: una, aprobar para reformar y la otra es rechazar para poder tener una tercera vía”.

Según Chahin, si bien los artículos ya están listos, “la alternativa política todavía está difusa”, pues aún no está claro qué consecuencias traería cada una de las opciones. La Constitución actual sólo establece que, en caso de que se rechace la propuesta nueva, seguiría rigiendo la Carta Magna vigente, pero aquello es una opción que han descartado incluso desde la centroderecha.

“Algunos son fanáticos de este texto y dicen que lo van a aprobar, no les interesa el contenido. Otros están por rechazar y van a rechazar cualquier cosa y les gustaría a lo mejor quedarse con el texto actual, pero hay una enorme cantidad de ciudadanos que lo que ve es cómo buscamos una alternativa para tener un texto que ojalá nos una, y ahí hay dos posibilidades”, comentó el convencional.

Su preocupación surgió a propósito de una idea que empezó a circular hace varias semanas sobre la posibilidad de impedir reformas a la nueva Constitución por cierta cantidad de tiempo, con el argumento de que en el Congreso se podrían eliminar partes sustanciales de la propuesta.

“Si se cierra el camino de la tercera vía, obviamente que nos queda una sola: aprobar para reformar. Si se cierra el camino de las reformas con el actual Congreso, como hoy algunos pretenden, que a través de transitorias se genere un texto pétreo, también solo nos queda una tercera vía: rechazar para explorar una nueva alternativa”, sostuvo.

Sobre qué opción en concreto plantea él, dijo que aún no lo tiene decidido, porque por un lado depende de la propuesta de las últimas comisiones que están funcionando en la Convención, y de lo que efectivamente signifique optar por el Rechazo.

“Estoy convencido de que no nos podemos quedar con la Constitución actual, el país quiere una nueva, pero tampoco me satisface plenamente este texto. Sabemos que vamos a tener dos opciones: o Rechazo o Apruebo. Cuáles son las consecuencias de esas dos alternativas, desde el punto de vista político, es lo que hoy no está claro”, concluyó.

/psg