Con una caída de 1,02% cerró este jueves el cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME), en medio de preocupaciones por relentización del crecimiento mundial, crisis de la gigante inmobiliaria china Evergrande y las expectativas sobre la reunión de la Reserva Federal de la próxima semana, que se espera presente noticias sobre la esperada reducción del estímulo para la mayor economía del mundo.

El commodity se transó en US$4,26014 la libra, que se compara con los US$4,30391 del miércoles.

Con ello, el promedio del mes se ubicó en US$4,26333 y el anual en US$4,16656.

Según Reuters, es probable que los precios del cobre, que en mayo llegaron a un récord de 10.747,50 dólares, se mantengan dentro de un rango acotado hasta la reunión del FOMC. Si la Fed inicia la reducción de las compras de bonos en noviembre-diciembre, el cobre enfrentará presiones, pero es probable que se mantenga firme gracias a los fundamentos, apuntó un analista.

El metal era presionado además por los planes de China de liberar cobre, aluminio y zinc de sus reservas estatales y seguir de cerca las condiciones del mercado para superar los desajustes entre la oferta y la demanda.

Mientras que Codelco, la mayor productora mundial de cobre, señaló el miércoles que llegó a un acuerdo sobre un contrato laboral con un sindicato que representa a los trabajadores de su pequeña división Salvador, en el norte del país.

Crisis de Evergrande

El índice Hang Seng de Hong Kong cayó a su nivel más bajo en lo que va de año, y las acciones chinas se hundieron porque los inversores se deshicieron de los valores inmobiliarios y de consumo por temor a que la crisis de liquidez del grupo chino Evergrande pueda afectar a la economía.

A ello se suma que la inesperada debilidad de los datos de China el miércoles reforzó las apuestas de los inversores de que el crecimiento mundial se está ralentizando debido al COVID-19 y a las limitaciones de la cadena de suministros.

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