Han pasado 26 días desde que se dio a conocer el primer caso de la variante Ómicron en Chile, luego que un extranjero residente, proveniente de Ghana, ingresara el pasado 25 de noviembre al país para dirigirse a su casa en San Felipe, Región de Valparaíso.

Desde entones, ya se registran 251 contagios de esta variante en el país, cifra que contempla los tres casos comunitarios reportados ayer por la Seremi de Salud de la RM. En tanto, solo en cinco de las 16 regiones del país no se ha registrado presencia de Ómicron: Arica y Parinacota, Atacama, Ñuble, Aysén y Magallanes.

Según el último informe epidemiológico de circulación de variantes del Minsal, entre la semana del 5 al 11 de diciembre, la variante Delta concentra el 91,8% de casos y Ómicron el 2,5%. Y es que si bien aún no es predominante en Chile, varios especialistas creen que sí lo será. La pregunta es cuánto podría impactar la presencia de Ómicron en las próximas semanas, considerando que se aproximan las celebraciones de Año Nuevo y las vacaciones.

El ministro de Salud, Enrique Paris, cree que en Chile también se producirá un aumento de casos, aunque no de la magnitud de lo que se ha visto en Europa. Esto, porque en varios países del viejo continente se han registrado máximos históricos frente a los contagios. El martes, hubo más de 180 mil casos en Francia; unos 130 mil en Reino Unido; y cerca de 100 mil en España.

“Allá están en invierno, por lo tanto, la circulación viral aumenta; y si comparamos a nivel OCDE en cuanto a vacunas completas y refuerzo, Chile lidera por lejos; España, Italia, Francia, Alemania tienen menos personas vacunadas con booster (refuerzo)”, argumentó el titular de Salud en conversación con Radio Universo.

Contagiosidad de Ómicron y el impacto de la vacunación

“Si sacáramos un promedio de crecimiento de esta variante que nos está llegando fundamentalmente de viajeros, cada día estamos aumentando en 10 casos; sin embargo, hay casos donde grupos de 20 personas, que han participado en fiestas, han arribado desde Miami y han regresado positivas a Ómicron. Es difícil predecir cifras exactas para los próximos días, pero nos da cuenta que estamos frente a una amenaza permanente”, explicó el lunes la Subsecretaria Valenzuela.

Tomás Pérez-Acle, biólogo computacional y director del centro Ciencia y Vida, lo explica de la siguiente forma: la variante Alfa era capaz de infectar entre a 1 a 2 personas; en Chile nos enfrentamos a Gamma, que en junio pasado dejó un peak de entre 10 mil a 11 mil infectados, con una capacidad de infectar de 3 a 4 personas; con Delta, la infecciosidad era de 5 a 6 personas; y en Ómicron, podemos hablar entre a 8 a 12 personas.

Ahora bien, este nivel de capacidad de infección debe ser mirado de acuerdo al contexto donde se presenta la variante. “Se ha dicho que ésta presenta un menor riesgo, pero eso es porque tenemos un gran porcentaje de población vacunada y porque el arsenal terapéutico con el que hoy disponemos es mucho mayor”, complementa el experto.

Pero llama a no confiarse, puesto que si bien el riesgo individual es menor gracias a la vacunación, el hecho de que Ómicron pueda infectar tres a cuatro veces más que Delta, “puede generar un número de infectados tan alto, que igualmente sature a los sistemas de salud”.

“Peak” de casos hacia fines de enero

Pese a que la propia autoridad sanitaria como expertos en salud y estadísticas proyectan un ineludible aumento de casos por Ómicron, hasta el momento la pandemia sigue contrayéndose, pero a una menor velocidad de lo que ocurría hace cinco semanas.

Gabriel Cavada, epidemiólogo de la Universidad de Chile, destaca que el lunes 13 de diciembre el R efectivo (velocidad de transmisión del virus) era de 0.79; el lunes 20, fue de 0.87; y el pasado lunes fue de 0.92. “En términos porcentuales, la reducción de casos de hace dos semanas fue del 14%, mientras que esta última fue de sólo un 8%; se ralentizó, pero todavía estamos a la baja”, comenta.

A partir de estos datos, advierte que pueden darse dos escenarios: “si la velocidad de decrecimiento se empieza a ralentizar y vamos con este R efectivo tendiendo a ser 1, tendremos una situación de endemia o vamos a tener rebrote”.

Cavada afirma que debido a que la pandemia sigue contrayéndose, no se puede prever con exactitud la magnitud que podría tener el rebrote, sin embargo, sí se puede mirar la experiencia que ha ido dejando la pandemia frente a las fiestas de fin de año, con un peak que se registra dos o tres semanas después.

“Si el año pasado tuvimos un peak del orden de los 18 mil casos por semana, ahora deberíamos esperar un peak que no superar los 8 mil a 9 mil casos semanales”. Esto, aclara, se debe a que el año pasado sólo había personal de salud vacunado en esa fecha, mientras que ahora tenemos un gran porcentaje de la población vacunada.

Por su parte, Pérez-Acle estima que podríamos enfrentarnos a un número de infectados mayor al “peak” que tuvimos con Delta en noviembre, que produjo un promedio de 3.500 contagios diarios.

“Nosotros estimamos que podría ser entre 4.000 a 6.000 nuevos infectados diarios, incluso más, pero todo va a depender de este cerca de 1,6 millones de personas que están rezagadas. Si no logramos que se vacunen, podríamos superar largamente este número”, zanjó.

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