Son 20 años los que han pasado desde que se descubrió al autor de una serie de crímenes que conmocionaron a un país completo en el norte de Chile. Hablamos de los delitos que protagonizó Julio Pérez Silva: el denominado psicópata de Alto Hospicio.

Fue el 4 de octubre de 2001 el día en que Carabineros pudo detener al hombre, luego que una de las jóvenes, la que iba a ser su víctima número 15, lograra escapar el 3 de octubre de las garras de él, tras haber sido agredida sexualmente por Pérez Silva.

En el camino, la menor de edad identificada como Bárbara entregó antecedentes que permitieron la aprehensión del hombre, que se desempeñaba como taxista clandestino en las calles de Alto Hospicio.

Esa misma noche, Julio confesó los homicidios de 14 mujeres y, además, reveló la ubicación de las osamentas, las cuales enterró en diferentes partes de la ciudad.

Un psicópata serial

Entre abril de 1999 y agosto de 2001, Julio Pérez Silva se encargó de vejar y quitarle la vida a 14 mujeres. A bordo de su vehículo repitió con cada una de las víctimas el mismo modus operandi: les ofrecía llevarlas gratis a donde desearan.

Luego que las mujeres, casi todas menores de edad, aceptaban su solicitud, las llevaba a un sitio eriazo donde las violaba y asesinaba, y luego enterraba para ocultar su cuerpo.

Investigación llena de prejuicios

Durante los 3 años en que las adolescentes desaparecían paulatinamente en Alto Hospicio, los familiares de las víctimas que denunciaban los hechos, recibían duras respuestas por parte de las autoridades.

“Todas ellas han tenido serios problemas familiares, no quieren volver a sus hogares. Es el momento de decirle que deben volver y que nosotros vamos a darle todo el apoyo de distintos niveles de instituciones que pueden ayudarle a salir de distintos problemas que pueden tener”, fue lo que dijo el intendente de Tarapacá de ese entonces, Jorge Tapia.

Los familiares de las jóvenes sabían que la autoridad regional se refería, solapadamente, a los rumores que rápidamente comenzaron a circular en el norte de Chile: que se habían ido de sus hogares por los problemas que tenían con las drogas y que, incluso, estaban prostituyéndose.

 

Memorial en cementerio de Alto Hospicio
Memorial en cementerio de Alto Hospicio

“La policía durante mucho tiempo dijo que estas niñitas se habían fugado por estos problemas familiares y que se habían ido a Perú. Partieron delegaciones de policías chilenos a Tacna buscando a estas niñitas en prostibulos y cabarets y no encontraron ninguna huella. Eso llevó a que este caso sea un descalabro investigativo judicial en nuestra historia“, explicó a 24H el autor del libro “Reinas del desierto”, Ricardo Leiva.

Sin ir más lejos, el subsecretario del Interior de la época, Jorge Burgos, no tuvo resquemores en decir: “Quiero poner a disposición de la prensa que los antecedentes indicarían que, en algunos casos, no estaríamos en presencia de desapariciones forzadas“.

 

Jorge Burgos
Jorge Burgos

Pero las familias de las 14 víctimas sabían que no era así. Tras la detención del hombre en 2001, las madres, padres y hermanos de las adolescentes, comenzaron el largo camino para obtener justicia.

En 2004, tras doloras reconstrucciones de escena, Pérez Silva fue condenado a cadena perpetua por los crímenes de 11 adolescentes y 3 mayores de edad. Actualmente tiene 58 años y se encuentra recluido en la cárcel de alta seguridad de Colina I.

En memoria de las 14 víctimas de Alto Hospicio

  • Viviana Garay, 16 años.
  • Katherine Arce, 16 años.
  • Patricia Palma, 17 años.
  • Macarena Montecino, 16 años.
  • Macarena Sánchez, 14 años.
  • Laura Sola, 15 años.
  • Gisela Melgarejo, 36 años.
  • Angélica Palape, 45 años.
  • Deysi Castro, 16 años.
  • Sara Gómez, 18 años.
  • Graciela Saravia, 18 años.
  • Órnela Linares, 15 años.
  • Angélica Lay, 24 años.
  • Ivonne Carrillo, 15 años.

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