Esta jornada la fiscalía regional Centro Norte concretó un hito clave de cara a la investigación por la muerte de Fernanda Maciel.

La joven de 21 años tenía siete meses de embarazo cuando desapareció el 10 de febrero del 2018. Su caso rápidamente generó conmoción nacional y las primeras hipótesis de la familia ya apuntaban a como presunto responsable a Felipe Rojas.

Finalmente, en junio del 2020 sus restos fueron encontrados al interior de una bodega en Conchalí.

Felipe Rojas, vecino de la víctima, es el único formalizado en la investigación por este crimen y la Fiscalía, de cara al juicio oral, presentó acusación por los delitos de violación con homicidio, aborto, inhumación ilegal y hurto simple por lo que se solicitó la pena de presidio perpetuo calificado para Rojas.

​En la acusación, la fiscal Patricia Varas, señala que Felipe Rojas “concurrió hasta el inmueble utilizado como bodega (…) de la comuna de Conchalí, lugar donde trabajaba el imputado, quien obrando sobre seguro, ya que se encontraba solo en el lugar y aprovechando la relación de confianza que mantenía con la víctima, la superioridad de sus fuerzas, el estado de gravidez y contextura física de Fernanda Maciel Correa, se abalanzó violentamente sobre ella por la espalda, aplicando fuerza y evitando que pudiera oponer resistencia”.

Agrega que el imputado al momento de dar muerte a la víctima “se encontraba en pleno conocimiento que ésta se encontraba embarazada”. En otro de los puntos, la persecutora relata que Rojas realizó un hoyo bajo tierra, donde enterró el cuerpo, cubriéndolo luego con cemento y tierra.

“Finalmente, el acusado, con ánimo de lucro y sin la voluntad de su dueña, procedió a apropiarse del celular (…) avaluado en la suma de $ 50.000 pesos, que posteriormente vendió en el persa de Zapadores el mismo día de los hechos”, concluye la acusación.

Para el juicio oral, el Ministerio Público presentará 82 testigos, 53 peritos y diversos informes periciales.

/psg