Tras reunirse con autoridades de la Macrozona Sur, hasta donde llegó esta mañana, el ministro del Interior y Seguridad Pública, Rodrigo Delgado, afirmó que las Fuerzas Armadas desplegadas por el estado de excepción no reemplazan a las policías en el trabajo del control del orden público y que inicialmente no se decretaría toque de queda.

En las cuatro provincias donde hoy comenzó a regir por 15 días -plazo prorrogable por otros 15- Arauco y Biobío (Región del Biobío), y Malleco y Cautín (La Araucanía) ya puede observarse a personal y vehículos militares, como carros blindados y helicópteros, que están bajo las órdenes de los jefes de la Defensa, almirante Jorge Parga (Biobío) y el general de Ejército Lionel Curti (La Araucanía), ambos presentes en la cita de coordinación.

En este sentido, Delgado recordó lo dicho por el Presidente Sebastián Piñera el día que decretó la medida y subrayó: “Las Fuerzas Armadas no reemplazan a las policías ni pueden hacer acciones directas o autónomas, sí pueden acompañar los procedimientos policiales y brindar los medios para que el procedimiento sea seguro, pueden asegurar el área, por ejemplo (…) pero no pueden participar directamente el operativo, sino que lo blindan y colaborar para que las policías puedan ejecutar esa labor”.

Consultado acerca de si habrá toque de queda, prohibición o restricción de circular libremente o permanecer en lugares públicos que la Constitución otorga, cuando se aplican estados de excepción, afirmó que por el momento no se ha considerado decretarlo.

“Los jefes de la Defensa tienen la facultad de decretar toque de queda, pero inicialmente no va a ser una medida que se va a llevar a cabo”, dijo en Arauco, recalcando que el objetivo de esta misión es que la gente pueda desarrollar su vida de forma normal.

“El foco de este estado de excepción es que las personas estén más seguras, puedan salir libremente a sus actividades cotidianas; el foco es contra el crimen organizado, no contra grupos o personas específicas, sino contra el nacotráfico, el crimen organizado”, insistió.

El secretario de Estado expresó que “no nos cabe duda de que la gran mayoría de las personas que habitan estas provincias quieren y merecen vivir en paz, pero hay grupos que optaron por la vía armada, por el crimen organizado, por el tráfico de drogas, el robo de madera, la quema de lugares públicos y privados, iglesias. ¿Qué sentido tiene?”.

“Lamentablemente estamos frente a grupos que se cobijan bajo causas que pueden ser muy nobles, plausibles, pero las utilizan como un paraguas para desde ahí destruir, amedrentar, atacar, incluso asesinar”, señaló.

Respecto del reclamo de algunas autoridades de la zona relativo a que la visita no habría sido notificada oficialmente y que de ella se “enteraron por la prensa”, el ministro fue enfático: “Han sido notificados oficialmente”.

En el encuentro, encabezado por el Mandatario de forma telemática desde Santiago, participaron, además, los subsecretarios de Interior, Juan Francisco Galli y de Defensa, Cristián de la Maza; los delegados presidenciales del Biobío, Patricio Kuhn, y de La Araucanía, Víctor Manoli; el coordinador de la Macrozona Sur, Pablo Urquízar; el general director de Carabineros, Ricardo Yáñez; el director general de la Policía de Investigaciones (PDI), Sergio Muñoz; y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Javier Iturriaga.

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