Poco tardó el comercio en referirse a la redefinición del concepto de bien esencial y los giros de las empresas, que hizo recientemente el Ministerio de Salud para intentar contener la propagación del virus.

La nueva definición de lo que es esencial, se refiere a bienes imprescindibles para la subsistencia.

En este segmento entran los medicamentos, alimentos, artículos de aseo, higiene personal y también aquellos que permiten realizar el trabajo a distancia, la educación y la conservación y funcionamiento del inmueble, quedando entonces fuera de la redefinición lo relativo a la venta al por menor de accesorios de vestir, calzado en comercio especializado y venta al por mayor de perfumes, tocador, cosméticos y otros.

Frente a este nuevo escenario, desde la Cámara de Comercio de Santiago pidieron al gobierno “no seguir afectando actividades que han demostrado ser seguras, solo para generar una ‘sensación’ de mayor control de la pandemia versus el costo para las libertades personales, el empleo y la recuperación de esta crisis, nos parece desproporcionado y equivocado”, remarcó el el gerente general de la CCS, Carlos Soublette.

Adicionalmente a esto, el representante del comercio planteó que las nuevas definiciones podrían ser inconstitucionales, e insistió en la necesidad de asegurar espacios de comercio controlados “con todas las medidas de seguridad para que las personas no se sientan forzadas a recurrir al comercio informal y clandestino, donde se facilita la propagación masiva del virus”, dijo.

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