El cobre cortó su racha de tres sesiones consecutivas de caídas este viernes. Sin embargo, diversos analistas advierten que es probable que se produzcan más pérdidas debido a las preocupaciones sobre los precios de energía y el crecimiento chino.

El metal rojo anotó un alza de 0,8% y se transó en US$4,13359 la libra, que se compara con los US$4,10093 del jueves.

Con ello, el promedio del mes se ubicó en US$4,13359 y el anual en US$4,16754, mientras que el retroceso semanal fue de 1,7%.

“Nos acercamos a un área clave de soporte, que se ha convertido en una línea importante en la arena, y se mantuvo, por lo que está atrayendo algunas coberturas a medida que nos acercamos al fin de semana”, dijo Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank en Copenhague a Reuters.

“Pero se mantienen los riesgos primordiales desde una perspectiva a corto plazo. La perspectiva técnica se ve bastante sombría en algunos de los índices bursátiles clave, mientras que el continuo aumento de los costos del combustible está minando la capacidad de la industria para producir y crecer”, agregó.

La situación en China, el principal consumidor de metales, también preocupa a los mercados, con la actividad de las fábricas mostrando una contracción por primera vez desde febrero del año pasado al mismo tiempo que la crisis de deuda inminente golpea al gigante inmobiliario China Evergrande Group.

“Aunque la crisis energética podría tener un impacto mixto en la oferta y la demanda de materias primas, el mercado está dando más peso a las pérdidas de demanda resultantes de la desaceleración del crecimiento económico”, dijeron analistas de ANZ en una nota al mismo medio.

/psg