Anoche, Mauricio Hernández Norambuena, alias el “comandante Ramiro”, quien cumple actualmente condena por el asesinato de Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards, dio una entrevista televisiva donde afirmó que el crimen del exsenador UDI fue “un error político”, pero a la vez “una operación ética”.

Desde la Cárcel de Alta Seguridad (CAS), Hernández Norambuena conversó con el programa Mentiras Verdaderas de La Red, donde se refirió a cómo se gestó el asesinato de Guzmán al interior de la cúpula del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), y destacó que se trataba de “hacer justicia por nosotros mismos” al ver la “impunidad” que, a su parecer, pretendía instalar la Concertación con respecto a los principales actores de la dictadura de Augusto Pinochet.

Hoy, el subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, quien se encuentra en cuarentena por haber sido contacto estrecho del ministro de esa cartera, Rodrigo Delgado -quien dio positivo de Covid-19-, se refirió a esta entrevista.

“Es sorprendente que sigamos con señales muy equívocas en cuanto a validar la violencia. Yo ayer veía en un programa de televisión a una persona condenada por terrorismo, por secuestro, validar la violencia como expresión social, ponerla como una violencia legítima”, dijo el subsecretario.

En esa línea, continuó: “Me sorprende muchísimo que terroristas condenados, no solo en nuestro país, porque Mauricio Hernández Norambuena no es un terrorista solo en nuestro país, donde asesinó a un senador en ejercicio en plena democracia, secuestró a una persona e incluso irónicamente él protestaba por las condiciones las que estaba cumpliendo su pena privativa de libertad, cuando él mantuvo secuestrado a Cristián Edwards y a Washington Olivetto con condiciones que son equivalentes a tortura”.

“Por lo mismo, creo que en ese sentido ese tipo de señales de tener a terroristas en pantalla de televisión legitimando la violencia, no le hace bien a nuestra sociedad ni menos ayudan a sanar las heridas que han generado”, remató.

/psg