Han pasado exactamente 70 días desde que se dio inicio a la campaña de vacunación masiva en todo el país, un proceso que comenzó a un ritmo sorprendente incluso para los parámetros mundiales, vacunando a más de 200 mil personas diarias durante las primeras semanas. La dinámica, sin embargo, comienza a mostrar sus primeros problemas.

Uno de ellos es el descenso en la adhesión de personas más jóvenes y sanas al programa de vacunación, tal como lo demuestran los números del Departamento de Estadísticas e Información en Salud (DEIS). Ellos recogen tanto la estimación del tamaño de la población objetivo a vacunar, dividida en subcategorías, como el nivel de avance del proceso.

Los datos reflejan que el 81,6% de los 3.4 millones de adultos mayores de 60 años del país ya se han administrado alguna dosis de la vacuna, y que 71,2% de los 1.5 enfermos crónicos también. Si se suman ambas categorías, son 1.1 millones los ciudadanos que todavía no concurren a vacunarse. Para ellos, de hecho, la Seremi de Salud de la RM habilitó un número telefónico para gestionar la inmunización.

Pero el escenario más crítico lo protagonizan los adultos entre 50 y 59 años, que fueron convocados a inmunizarse entre el miércoles 24 de marzo y el domingo 11 de abril. En los 18 días que duró la convocatoria, solamente se inoculó el 31,6% de las 2.4 millones de personas consideradas para dicho rango etario, lo que eleva el porcentaje de rezagados a un 69,4%.

El panorama se vuelve más desalentador en regiones como la de Aysén, donde el porcentaje de adultos de esa edad vacunados asciende apenas a 22,1%. También está por debajo del promedio Atacama (23,2%), Tarapacá (23,4%), Arica (25,8%), Antofagasta (30%) Maule (28,5%), Ñuble (26,7%), Los Ríos (25,7%), Los Lagos (26%) y Magallanes (30%).

En cuanto al grupo de personas entre 40 y 49 años, que empezó a vacunarse este lunes 12 de abril, ha recibido la primera dosis el 4.3% de los 2.6 millones de convocados, pero los datos solamente recogen lo ocurrido en los días lunes y martes.

Otro conglomerado que ha recibido cobertura desigual a lo largo del país es el de las personas privadas de libertad, a quienes el Ministerio de Salud anunció vacunaría “según su riesgo”. A nivel nacional, se ha inoculado a un 55,6% de los 28 mil internos de referencia. Sin embargo, la vacunación ha sido muy alta en regiones como la Metropolitana (90%) y la del Biobío (86,1%), y muy baja en lugares como Atacama (1,6%) y Tarapacá (8,5%).

Por último, se registra la vacunación del 2% de los 6.6 millones de adultos sanos entre 18 y 39 años, a pesar de que este grupo etario no ha sido convocado todavía a vacunarse de forma masiva en el calendario.

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