El apagón histórico que afectó a gran parte del país este martes ya comienza a proyectar consecuencias económicas relevantes. Diversos economistas coinciden en que el corte masivo de energía tendrá un impacto negativo en el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de febrero, y anticipan que el crecimiento mensual, inicialmente proyectado en torno al 2%, deberá corregirse a la baja, posiblemente por debajo de ese umbral.

Según explicó el exdirector de Presupuestos Matías Acevedo, un día sin actividad económica puede recortar entre 0,2 y 0,5 puntos porcentuales del Imacec, dependiendo del alcance territorial de la interrupción, su duración y la capacidad de los sectores productivos para operar a pesar de la contingencia. En este caso, si el corte fue de medio día, el efecto esperado sería cercano a 0,25 puntos porcentuales. “Su impacto final dependerá de la duración del corte de energía, su extensión y la capacidad de mantener operaciones en los distintos sectores”, afirmó Acevedo.

En la misma línea, el economista de Bci, Juan Ángel San Martín, advirtió que si el corte se extendió por varias horas o incluso hasta el mediodía del miércoles, la corrección podría alcanzar hasta 0,4 puntos. Nathan Pincheira, de Fynsa, también estimó un efecto de hasta medio punto porcentual por un día completo sin actividad, aunque advirtió que muchas empresas cuentan con generadores propios, lo que podría mitigar parte del daño. Desde Clapes-UC, en tanto, estimaron que medio día sin operación representaría una pérdida de 0,2 puntos del Imacec interanual.

Además del impacto general, los expertos identifican sectores específicos que se verían particularmente afectados. El comercio y la gastronomía son dos de los más perjudicados, ya que muchos locales se vieron forzados a cerrar, afectando las ventas del día. El comercio representa alrededor del 9,1% del PIB nacional, mientras que los servicios personales -otro sector afectado por la jornada laboral interrumpida- tienen un peso del 12%. El transporte, que representa un 5,2% del PIB, también enfrentó disrupciones significativas. En contraste, industrias como la minería o el sector manufacturero podrían verse menos afectados gracias a sus sistemas de respaldo energético.

Los analistas coinciden en que aún es temprano para cuantificar con precisión el impacto, ya que la magnitud final dependerá de la duración total del corte y de la velocidad con que se restablezca el suministro eléctrico en las zonas afectadas. Aun así, de mantenerse las actuales proyecciones, febrero cerraría con su menor crecimiento mensual desde septiembre de 2024, lo que podría alterar también las perspectivas económicas para el primer trimestre del año.

Este efecto se suma a un escenario ya volátil para la economía chilena. En diciembre, el Imacec sorprendió con un alza del 6,6%, mientras que para enero se espera una expansión cercana al 2,3%. De concretarse el efecto negativo del apagón, febrero marcaría una desaceleración en la recuperación, poniendo presión adicional sobre sectores clave y sobre las expectativas de crecimiento para 2025.

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