Famosa por el dicho “una manzana al día mantiene alejado al médico”, esta fruta se ha ganado su lugar como una de las más completas y versátiles. Más allá de su popularidad, lo cierto es que la manzana esconde propiedades que la convierten en una verdadera aliada para el corazón, el intestino y el metabolismo.
¿Por qué la manzana es considerada un superalimento?
Las manzanas están cargadas de compuestos beneficiosos como la quercetina —un potente antioxidante con propiedades antiinflamatorias— y la pectina, una fibra soluble que mejora la digestión, reduce el colesterol y aporta saciedad. A esto se suman vitaminas esenciales como la C, B6, A, E y minerales como hierro, calcio y magnesio.
Una sola manzana mediana aporta cerca de 95 calorías, pero gracias a su fibra y contenido de agua, genera una sensación de llenura ideal para controlar el apetito. Por eso es común verla recomendada en dietas para bajar de peso.
Energía sostenida y metabolismo activo
La combinación de azúcares naturales, fibra y antioxidantes que posee la manzana la convierte en un alimento que entrega energía de forma gradual. Pero lo más interesante es que algunos estudios han vinculado su consumo regular con una mejora en los marcadores metabólicos, como los niveles de colesterol y glucosa en sangre.
Una investigación publicada en Frontiers in Nutrition reveló que consumir manzana por al menos una semana puede disminuir significativamente el colesterol total y el LDL (colesterol malo), mientras que un ensayo de la Universidad de Florida evidenció que comer una al día también ayuda a controlar la glucosa en personas con diabetes tipo 2.
¿Roja o verde? ¿Cuál es mejor?
Ambas tienen beneficios, pero con matices. Las manzanas verdes suelen tener más vitamina C, potasio y fibra, lo que las hace ideales para quienes buscan perder peso. Las rojas, en cambio, destacan por su alto contenido de antioxidantes. Por eso, los especialistas recomiendan incluir ambas en la dieta para aprovechar lo mejor de cada una.
Otros beneficios notables
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Mejora la salud cardiovascular: Su alto contenido de flavonoides y fibra ayuda a regular la presión arterial y reducir el colesterol.
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Favorece la digestión: Su mezcla de fibra soluble e insoluble mejora el tránsito intestinal y previene el estreñimiento.
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Fortalece dientes y encías: Estimula la producción de saliva y ayuda a equilibrar el pH bucal.
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Promueve el crecimiento del cabello: Gracias a sus vitaminas y compuestos como la procianidina B-2.
Cómo integrarla a tu día a día
Incluir manzanas en la rutina diaria es fácil: en ensaladas, jugos, smoothies o simplemente al natural. Algunas recetas recomendadas:
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Smoothie revitalizante: mezcla manzana verde, kale, plátano, jugo de manzana y hielo.
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Ensalada energética: combina manzana, palta, pasas, nueces, huevo cocido y un toque de miel.
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Cosmic Cosmo: zumo de manzana, granada, pera y agua con gas para una bebida fresca y nutritiva.
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