El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo que poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania “no será sencillo y tomará tiempo” ya que, entre otros factores, hay que evaluar “un amplio marco de sanciones” establecido globalmente.
“Todos deberían estar contentos de que Estados Unidos esté involucrado en un proceso para poner fin a una guerra y lograr la paz. No va a ser fácil. No será sencillo. Tomará tiempo, pero al menos estamos en ese camino y estamos hablando de estos temas”, afirmó.
Rusia y Ucrania han acordado una tregua energética de 30 días a través de la mediación de EEUU, aunque ambos países se han acusado desde entonces mutuamente de romperla y difieren en la fecha en la que entró en vigor ese alto el fuego parcial.
En una rueda de prensa en Jamaica junto al primer ministro jamaicano, Andrew Holness, en el marco de su gira por el Caribe, Rubio indicó que gracias a las negociaciones ahora hay “una definición más detallada de lo que implica el alto el fuego energético”.
“Obviamente, los rusos detallaron una serie de condiciones que desean que se cumplan para lograrlo. Así que vamos a evaluarlas. Algunas de esas condiciones incluyen sanciones que no nos corresponden, pertenecen a la Unión Europea”, detalló.
Al respecto, aludiendo a “un amplio marco de sanciones que se ha establecido globalmente”, Rubio indicó que esto “debe analizarse como parte del fin definitivo del conflicto”.
“Creo que es bueno que tengamos tanto a ucranianos como rusos hablando sobre ceses al fuego, ya sea en el ámbito energético o, potencialmente, en el mar Negro, pero, obviamente, este es un trabajo duro y difícil. Esta es una guerra prolongada de tres años”, subrayó.
La ONU ofreció este miércoles sus “buenos oficios” para conseguir la paz en Ucrania pero aclaró que no está participando directamente en negociaciones como la recientemente mantenida a tres bandas entre ese país, Rusia y Estados Unidos en Arabia Saudita.
La tregua energética y marítima
Rusia y Ucrania se comprometieron este martes a suspender los ataques contra sus infraestructuras energéticas y a asegurar la libre navegación en el mar Negro, pero para la aplicación de unas treguas ambas partes imponen aún una serie de condiciones.
Esta ronda de negociaciones terminó, sin embargo, sin una declaración conjunta firmada por las tres partes y sin que se especificaran la fecha, la hora y los términos y condiciones en que se harán efectivas las dos treguas, sobre cuyos detalles seguirán trabajando las tres partes implicadas en los próximos días.
El principal obstáculo para que se materialice el cese de las acciones militares en el mar Negro son la condición exigida por Moscú de que se levanten antes las sanciones impuestas por EEUU, y también por Europa, a su sector agrícola.
Entre ellas destaca la reconexión al SWIFT del banco agrícola ruso, Rosseljozbank, y de otras entidades financieras similares; el levantamiento de sanciones a los suministros de repuestos y equipamiento para la maquinaria agrícola y el desbloqueo del servicio portuario a barcos mercantes que participan en la exportación de alimentos y fertilizantes rusos, según explicó el Kremlin en un comunicado.
Además, Moscú destaca la necesidad de levantar las restricciones a las operaciones financieras vinculadas al comercio, a las compañías que producen y comercializan alimentos y fertilizantes y también a las aseguradoras que operen en ese sector.
/psg