Lo había dicho Lucas Bovaglio en la previa del encuentro: «Sabemos que enfrentamos a un equipo que debe tener el mejor plantel de los últimos años del fútbol chileno y por ende lo respetamos muchísimo, más aún si está en su casa. Pero si nosotros vamos punteros no es porque alguien nos haya regalados los puntos y eso lo vamos a demostrar en el Monumental»
Muchas veces los entrenadores dicen algo y en la cancha sus equipos hacen exactamente lo contrario.
No fue el caso de Palestino. Porque efectivamente el conjunto árabe salió a jugarle de igual a igual a Colo Colo, presionándolo arriba y atacándolo por ambas puntas con la velocidad de Carrasco y Benítez.
De esta forma fueron diez minutos en que los albos se sintieron sorprendidos, no podían encontrar la pelota y se jugó en las cercanías del arco del Tuto de Paul.
Pasada esa sorpresa inicial fue apareciendo Colo Colo. Especialmente por el trajín de Pavez y Alarcón y por el buen juego al que nos tiene acostumbrado Claudio Aquino.
En eso estábamos, con un partido que se estaba comenzando a equilibrar, con un «Zanahoria» Pérez que comenzaba a intervenir cuando llegó el gol de Palestino.
Un gol que debe ser un llamado de atención pensando en la Copa Libertadores. Porque la defensa y el arquero no se pueden quedar tan dormidos como se quedaron en una jugada que aparentemente no extrañaba mayor peligro. Un centr al área, un despeje corto, una media chilena de Martínez y Junior Marabel que apareció solo en área chica y cabeceó hacia abajo para mandar la pelota al red.
Le dolió y mucho el gol a Colo Colo
Que más a fuerza de empuje que de fúbol se llevó por delante a Palestino, que a su vez retrocedió para cerrar los espacios hacia su arco.
Por lo mismo, atacando bastante el equipo albo las ocasiones reales de gol quedaron en centros y aproximaciones que no pudieron concretar Salomón Rodríguez y Javier Correa.
Lo más claro fue en el minuto 40´ en que Opazo apareció por sorpresa para recibir un pase largo de Pavez, pero al llegar muy exigido no pudo rematar al arco y su centro atrás fue rechazado por Fernando Meza, uno que se siente a sus anchas rechazando centros.
Colo Colo salió a proponer otro partido en el segundo tiempo. Sin cambios en cuanto a nombres, pero si con distinta actitud y otra forma de parase en la cancha. Por ejemplo, el caso de Aquino que se abrió más hacia la izquierda precisamente para abrir la cancha. Y ante una marcada línea de tres, con Wiemberg, Vegas y Saldivia, Opazo tuvo plena libertad para irse arriba por la derecha.
No contento con eso, Almirón dispuso dos cambios: salió un pálido Victor Méndez y lo reemplazó Arturo Vidal y entró Alexander Oroz por un Salomón Rodríguez que no respondió como «doble 9» con Correa.
Y los cambios le dieron resultado de inmediato: El King se hizo sentir con su presencia en el medio campo y Oroz se hizo sentir en la red.
Minuto 64´y segundo gol consecutivo del joven delantero albo, que ya había convertido el gol del triunfo ante San Felipe y ahora anotó el empate que tanto necesitaba Colo Colo.
Sin embargo, hay que ser justs y decir que al menos el 80 % del gol le pertenece a Claudio Aquino. El argentino recibió un pase profundo de Alarcón y encaró como si fuera realmente un puntero izquierdo de toda la vida. Se llevó a Martínez a la rastra, enganchó hacia adentro en el área y le puso la pelotra atrás a Alexander Oroz para que la empujara al fondo del arco.
Dos cambios en Palestino, intentando meterse de nuevo en el partido: ingresaron Montes y Arias, salieron Martínez y Marabel.
En Colo Colo, para soltar definitivamente a Erick Wiemberg por la izquierda, ingresó Daniel Gutiérrez por Alarcón.
Y en Palestino, casi de inmediato dos cambios más: salieron los dos punteros que había corrido mucho, Carrasco y Benítez e ingresaron Gonzalo Tapia y Pablo Parra.
Fueron emotivos los últimos minutos. Agregados los 9 de descuentos
Porque Colo Colo buscó por todos lados el gol que le diera la victoria y Palestino, con piernas frescas y con una defensa bien plantada aguantó y aguantó.
Incluso, tuvo el cuadro árabe la mejor oportunidad para desnivelar el encuentro, ya que arrancaron dos atacantes solos y el Tuto de Paul salió con gran oportunismo y algo de fortuna para conseguir llegar primero a la pelota y sacarla a un costado.
Se llegó así al final decretado por Felipe González, de muy buen arbitraje. Y como era de presumir hubo más satisfacción en los de colonia, que se mantienen por ahora en la parte alta de la tabla y lo más importante: porque salieron indemes de un escenario siempre dificilísimos para los vistantes, como es el estadio Monumental.
Para Colo Colo la tranquilidad de haberlo dato todo y la intranquilidad a su vez, de que con ésto tal vez no le alcance en Copa Libertadores. Lo debe tener claro Jorge Almirón, porque él más que nadie sabe que la defensa tiene que afirmarse y en su cabeza debe estar dando vuelta si se planta con línea de tres en Colombia, ante Bucaramanga o si presenta un medio campo más poblado – con el regreso, entre otros de Vicente Pizarro-, lo que debiera darle más libertad a quien es el mejor jugador albo en estos momentos, Claudio Aquino.
Sin olvidar que también debiera estar Lucas Cepeda, un delantero hoy por insustituible en el ataque del equipo popular
/José Pablo Verdugo. Fotos: twitter Colo Colo y Palestino. Video: TNT Sports