El hallazgo de agujeros negros activos tanto en galaxias enanas como en aquellas de dimensiones similares a la Vía Láctea está transformando la visión sobre la evolución galáctica y el crecimiento de los núcleos supermasivos.

El censo más extenso hasta la fecha, presentado en la 247ª reunión de la Sociedad Astronómica Americana en Phoenix, ofrece una nueva perspectiva sobre la frecuencia y distribución de los núcleos galácticos activos (AGN), aportando datos clave para comprender cómo emergen y se multiplican estos fenómenos en el universo cercano.

Resultados principales del estudio

El trabajo, elaborado por el Centro de Astrofísica de Harvard & Smithsonian y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, revela una marcada diferencia en la presencia de AGN según la masa de la galaxia:

  • En galaxias enanas, investigaciones previas estimaban apenas 10 agujeros negros activos por cada 1.000 galaxias. El nuevo análisis eleva esa cifra a un rango de 20 a 50 por cada 1.000.
  • En galaxias de tamaño medio, la proporción se ubica entre 16% y 27%.
  • En galaxias grandes, la actividad alcanza entre 20% y 48%, superando ampliamente lo observado en las más pequeñas.

El estudio analizó más de 8.000 galaxias próximas, abordando uno de los grandes interrogantes de la astrofísica: el motivo del “intenso salto en la actividad” de los agujeros negros entre galaxias enanas y medianas.

Explicaciones y desafíos

La astrónoma Mugdha Polimera, autora principal del censo, explicó: “El intenso salto en la actividad de AGN entre las galaxias enanas y las galaxias de tamaño mediano o de transición nos dice que algo importante está cambiando entre las dos”.

Entre las hipótesis planteadas:

  • Transformaciones internas en las galaxias.
  • Limitaciones en los métodos actuales de detección, que podrían estar subestimando la actividad en las más pequeñas.

Para garantizar rigor, el equipo subdividió las galaxias por masa y aplicó innovaciones en el análisis de datos ópticos, infrarrojos y de rayos X, logrando detectar señales tenues de agujeros negros activos, incluso cuando el resplandor de la formación estelar dificulta la observación.

Implicaciones para la Vía Láctea

La profesora Sheila J. Kannappan, coautora del estudio, señaló: “Atravesar el resplandor de la formación estelar revela agujeros negros masivos que han pasado desapercibidos en galaxias enanas, pero aún estamos tratando de entender por qué los agujeros negros son repentinamente más comunes en galaxias como la nuestra”.

La comparación entre galaxias enanas y de mayor masa refuerza teorías sobre la formación de la Vía Láctea a partir de la fusión de múltiples galaxias pequeñas. Según esta hipótesis, los agujeros negros masivos presentes en las enanas se habrían fusionado con el tiempo, dando origen al agujero negro supermasivo central de nuestra galaxia.

Perspectivas futuras

Los autores advierten que las conclusiones representan una instantánea sujeta a cambios, ya que la intensa formación estelar puede ocultar agujeros negros en proceso de acreción. Por ello, los porcentajes deben entenderse como aproximaciones.

El equipo anticipa que el censo evolucionará con datos más completos y instrumentos más sensibles. Además, se encuentran en proceso de publicar las mediciones procesadas, lo que permitirá que otros grupos científicos reproduzcan y amplíen los resultados, fortaleciendo la validación y el conocimiento sobre la relación entre masa galáctica y presencia de AGN en el universo local.

📌 En definitiva, este censo marca un avance crucial en la comprensión de los agujeros negros y su papel en la formación y evolución de las galaxias, abriendo nuevas preguntas sobre los procesos que moldean el cosmos.

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