La superficie de Marte sigue revelando pistas sobre su pasado acuático. Restos de antiguos deltas y sedimentos en la zona de Valles Marineris, el sistema de cañones más grande del planeta y del sistema solar, ofrecen información sobre la extensión de los mares que alguna vez existieron en el planeta rojo.
Un estudio publicado en la revista npj Space Exploration, realizado por equipos de la Universidad de Bern y el Istituto Nazionale di Astrofisica (INAF) de Padua, utilizó imágenes de alta resolución y modelos digitales para analizar depósitos costeros en el sudeste de Coprates Chasma, dentro de Valles Marineris. Los investigadores identificaron deltas en abanico y determinaron el nivel más alto alcanzado por un océano marciano, aportando nuevos datos sobre la presencia y alcance del agua en su historia.
Un antiguo mar en los cañones de Marte
La transformación de Marte de un mundo azul a un desierto rojo se debió a una catástrofe geológica. Hace unos 4.000 millones de años, el planeta perdió su campo magnético, lo que permitió que la radiación solar erosionara su atmósfera y expulsara gran parte del agua al espacio. Sin embargo, estudios recientes de la NASA indican que gran parte del líquido quedó atrapado en la corteza, absorbido por las rocas en forma de minerales hidratados.
El nuevo estudio describe depósitos de sedimentos en terrazas al pie de Southeast Coprates Chasma, acumulaciones formadas por materiales arrastrados por el agua. Gracias a imágenes orbitales y modelos digitales, los científicos identificaron canales y depósitos en forma de abanico, claros indicios de que antiguos ríos desembocaron en un gran cuerpo de agua. También hallaron grietas de desecación en barro fosilizado y antiguas dunas, pruebas físicas de cómo el agua se evaporó dejando paso a la aridez actual.
Evidencia geológica: el nivel del océano marciano
Los depósitos se encuentran a una altura constante, entre -3750 y -3650 metros, lo que indica el nivel más alto alcanzado por el océano marciano. Los investigadores concluyen que estos fan-deltas se formaron cuando ríos depositaron materiales directamente en un lago o mar.
En palabras del estudio: “La elevación de este quiebre en pendiente registra el nivel más alto del agua en Valles Marineris porque estos depósitos no están cubiertos por sedimentos acuáticos más jóvenes”.
El hecho de que los abanicos se ubiquen todos a la misma altura sugiere que, en ese momento, el agua cubría toda la región hasta ese nivel, transformando el paisaje marciano mediante erosión y sedimentación.
Arqueología desde el espacio
Para reconstruir el terreno, el equipo utilizó imágenes de sondas espaciales, incluyendo la cámara CaSSIS de la Universidad de Bern, junto con instrumentos de la Agencia Espacial Europea y la NASA. Estas herramientas ofrecen un nivel de detalle de 50 centímetros por píxel, lo que permite distinguir objetos mayores a medio metro en la superficie.
El análisis combinó imágenes multicolor con modelos tridimensionales del terreno, permitiendo medir pendientes, extensión de depósitos y su ubicación. El uso de imágenes desde distintos ángulos permitió crear modelos digitales en 3D, fundamentales para comprender cómo evolucionaron los antiguos sistemas de agua en Marte.
Implicancias para la historia de Marte y la búsqueda de vida
El hallazgo redefine la escala y duración de la presencia de agua líquida en Marte. Los deltas identificados sugieren la existencia de un océano comparable en extensión al Ártico terrestre.
Fritz Schlunegger, profesor de Geología Exógena en la Universidad de Berna, afirmó: “No somos los primeros en postular la existencia y el tamaño del océano. Sin embargo, las afirmaciones anteriores se basaban en datos menos precisos y, en parte, en argumentos indirectos. Nuestra reconstrucción del nivel del mar se basa en evidencia clara de dicha línea costera, gracias a imágenes de alta resolución”.
Los autores destacan que estos hallazgos, correspondientes al periodo de hace 3.370 millones de años, tienen implicaciones directas para la búsqueda de biofirmas en Marte. Ese intervalo coincide con el momento de mayor humedad y actividad hidrológica en la historia del planeta, lo que aumenta las posibilidades de encontrar rastros de vida pasada.
Conclusión
Marte fue alguna vez un mundo con mares y ríos que moldearon su superficie. Los nuevos datos sobre Valles Marineris ofrecen una base sólida para futuras investigaciones en geología marciana y en la búsqueda de vida. Cada delta y cada sedimento costero son piezas de un rompecabezas que acerca a la humanidad a comprender cómo fue realmente el pasado del planeta rojo.
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