Gabriel Boric confirmó la decisión de formalizar la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU, en un gesto que busca fijar la posición diplomática de Chile antes del cambio de mando.
La definición del Ejecutivo
En una entrevista con el programa Tolerancia Cero, el Mandatario despejó las dudas sobre el respaldo oficial del Gobierno:
- “Nosotros vamos a formalizar esa candidatura. Estamos viendo los plazos con la presidenta, en conversaciones también con otros líderes mundiales, pero el objetivo es formalizar nosotros esa candidatura”, afirmó Boric.
- El Presidente recalcó que la decisión fue previamente conversada con Bachelet y que el apoyo trasciende a las administraciones de turno.
Este anuncio se enmarca en un diseño diplomático iniciado en septiembre de 2025, cuando Boric planteó ante la Asamblea General de la ONU la necesidad de que el organismo sea liderado por una figura capaz de recuperar la credibilidad del sistema multilateral.
Argumentos de Boric
El Jefe de Estado fundamentó su determinación en lo que denomina “decisiones de Estado”, destacando:
- La trayectoria internacional indiscutible de Bachelet.
- Su capacidad para asumir responsabilidades en los “momentos difíciles que se viven en el mundo y el multilateralismo”.
- La intención de corregir el desequilibrio histórico de género en la organización.
Críticas de la oposición
La oposición reaccionó con escepticismo y cuestionamientos:
- El diputado Stephan Schubert señaló que la insistencia de La Moneda es extraña, considerando que “no tiene mucho destino, más aún cuando insiste en hablar en contra de Trump que puede vetarla”.
- Schubert agregó que la salida de la embajadora ante la ONU refleja “poca fe en la candidatura”, y advirtió que la Cancillería está “desfinanciada”, cuestionando el beneficio para Chile.
- El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, responsabilizó directamente a Boric por la inviabilidad de la postulación: “Los insultos permanentes al Presidente de EE.UU. traen consecuencias y una de ellas bastante evidente es el veto a una carta chilena de izquierda”.
- Squella enfatizó que “los tiempos que vienen son de responsabilidad fiscal y va a quedar atrás la práctica de dilapidar los recursos de Chile en aventuras políticas”.
- El diputado Cristián Araya criticó duramente a Bachelet, recordando su rol en el ingreso de inmigrantes haitianos, el retroceso de la educación pública, la implementación del Transantiago y su desempeño como Alta Comisionada de la ONU para los DD.HH..
- Araya concluyó: “Su nacionalidad no puede ser el único argumento para apoyarla”.
Un escenario incierto
La bancada republicana subrayó que el poder de decisión de Boric tiene fecha de vencimiento:
- La diputada Chiara Barchiesi recordó que el Presidente estará en funciones solo hasta el 11 de marzo, momento en que el presidente electo José Antonio Kast podrá retirar o mantener la candidatura.
- La vocera del presidente electo, Mara Sedini, reforzó esta idea en un punto de prensa: “A partir del 11 de marzo él va a reunir los antecedentes y va a tomar la mejor decisión para Chile en cuanto al nombramiento de Michelle Bachelet en la ONU”.
Conclusión
La postulación de Michelle Bachelet se instala en un complejo limbo político, marcada por el respaldo oficial del actual Gobierno y el fuerte rechazo opositor, mientras se espera la definición que tomará el próximo Presidente de Chile tras el cambio de mando.
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