El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló al mandatario ucraniano, Volodimir Zelensky, como el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra iniciada por Rusia hace cuatro años, según declaraciones difundidas por la agencia Reuters. Las afirmaciones marcaron un giro en el discurso del jefe de la Casa Blanca, quien en semanas recientes había concentrado sus críticas en Moscú.

En una entrevista concedida a Reuters, Trump describió al presidente ruso, Vladimir Putin, como alguien “listo para llegar a un acuerdo”. Consultado sobre qué impedía concretar ese entendimiento, respondió de forma directa: “Zelensky”. La declaración contrastó con sus posicionamientos anteriores y volvió a colocar el foco en el liderazgo ucraniano en medio de negociaciones estancadas.

Durante la campaña presidencial de 2024, Trump sostuvo en reiteradas ocasiones que el conflicto podía resolverse con rapidez. Ya en el ejercicio del poder, alternó críticas tanto a Ucrania como a Rusia por la falta de avances concretos hacia un acuerdo de paz. Las expresiones publicadas ahora por Reuters refuerzan la percepción de un cambio de énfasis, en un contexto de posiciones irreconciliables entre Kiev y Moscú.

Mientras tanto, Estados Unidos prepara nuevas sanciones en caso de que Trump decida avanzar contra Rusia por su negativa a aceptar un acuerdo. Funcionarios estadounidenses y ucranianos señalaron avances significativos en un plan de 20 puntos destinado a poner fin a los combates. Sin embargo, persisten desacuerdos centrales, entre ellos el control territorial de zonas reclamadas por Rusia que permanecen bajo dominio ucraniano.

Las declaraciones recientes de Trump contrastaron con sus palabras de comienzos de mes, cuando expresó su malestar con Putin. En ese momento, el presidente estadounidense afirmó no estar “satisfecho” con su par ruso y remarcó que “demasiadas personas están muriendo”, en alusión a los ataques continuos contra ciudades ucranianas y su infraestructura energética. Semanas antes, Putin había enfriado las expectativas de un acuerdo cercano, incluso cuando Trump y Zelensky transmitían mayor optimismo.

En el frente legislativo, el senador republicano Lindsey Graham, aliado cercano de la Casa Blanca, afirmó la semana pasada que Trump dio luz verde a un proyecto bipartidista de sanciones contra Rusia. “Espero una votación bipartidista fuerte, ojalá tan pronto como la próxima semana”, declaró Graham. Un funcionario de la Casa Blanca confirmó posteriormente el respaldo del presidente a la iniciativa.

Las nuevas declaraciones de Trump coincidieron con gestiones diplomáticas en curso. El enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente, evalúan viajar a Moscú para reunirse con Putin en el corto plazo, según fuentes citadas por Reuters. El encuentro podría concretarse este mismo mes, aunque las fuentes aclararon que los planes aún no están finalizados. En esa eventual visita, los funcionarios estadounidenses presentarían el último borrador de las propuestas al presidente ruso y a su equipo.

Los comentarios de Trump generaron inquietud entre los aliados europeos, preocupados por la posibilidad de que Washington impulse concesiones duras para Ucrania con el objetivo de destrabar los puntos más sensibles de las negociaciones. El Kremlin mantiene su exigencia de que Ucrania retire tropas de las áreas restantes del este del Donbás, incluidas zonas que Rusia no logró ocupar por la fuerza.

Ucrania, en cambio, propone congelar la actual línea de contacto o avanzar hacia un repliegue de ambas partes para establecer una zona de amortiguación. Otros desacuerdos clave incluyen el control de la central nuclear de Zaporizhzhia, ocupada por fuerzas rusas, y el destino de unos 300.000 millones de dólares en activos del banco central ruso congelados en el exterior.

Moscú también rechaza el despliegue de tropas de la OTAN en territorio ucraniano, mientras que Kiev reclama garantías de seguridad de sus aliados para evitar nuevas agresiones tras un eventual acuerdo de paz.

Pese a las tensiones, negociadores europeos y ucranianos registraron avances en semanas recientes en aspectos vinculados al monitoreo de un eventual alto el fuego, los mecanismos de disuasión ante nuevos ataques y las respuestas frente a posibles violaciones, además de acuerdos orientados al desarrollo económico de Ucrania.

Zelensky apunta a cerrar esos entendimientos la próxima semana durante el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, un encuentro que prevé la participación de líderes europeos y del propio Trump, en un escenario clave para el futuro del conflicto.

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