El presidente electo, José Antonio Kast, participó en el consejo ampliado de la Unión Demócrata Independiente (UDI), instancia en la que pronunció un extenso y enfático discurso dirigido a la militancia y dirigencia del partido, llamándolos a comprometerse activamente con el gobierno que asumirá el próximo 11 de marzo y advirtiendo que su administración estará bajo permanente escrutinio público.
La intervención de Kast se dio durante la primera jornada del encuentro partidario, que se desarrolla entre este jueves y viernes en las Termas El Corazón, en la comuna de San Esteban, Región de Valparaíso. Hasta ese lugar llegó el mandatario electo para participar de la cita gremialista.
Sus palabras generaron alta expectación política, considerando que militó durante 20 años en la UDI, partido al que renunció en 2016, y que en la última elección presidencial la colectividad presentó como candidata a Evelyn Matthei, quien compitió directamente con el exmilitante.
Diagnóstico del país y prioridades del próximo gobierno
En su discurso, Kast realizó una evaluación crítica del escenario nacional, enfatizando los principales desafíos que deberá enfrentar su administración.
“Este gobierno tiene que enfrentar las listas de espera, donde mueren más de 40 mil compatriotas al año esperando una atención”, afirmó, calificando la situación como “increíble”. Asimismo, subrayó la necesidad de recuperar el acceso a la vivienda para los jóvenes, advirtiendo que la falta de expectativas impacta directamente en la baja de la natalidad.
“¿De qué nos sorprendemos si hoy todo el mundo le dice a los jóvenes que no es posible tener casa, que es peligroso salir a la plaza, que no habrá seguridad ni educación para sus hijos?”, cuestionó el presidente electo, agregando que el riesgo de enfermar y perder los ahorros también incide en esa decisión. “Esa es la responsabilidad que tenemos nosotros”, enfatizó.
En ese contexto, comprometió que los problemas del país se abordarán mejorando la gestión pública, cuidando la probidad y denunciando a quienes se apropian de recursos que no les pertenecen.
Relación con la UDI: carácter, disciplina y lealtad
Kast también se refirió directamente al vínculo futuro con la UDI, señalando que el periodo que viene exigirá carácter, gestión, disciplina y lealtad.
“La lealtad no es decir que sí a todo. Es decir las cosas de frente”, sostuvo, subrayando que la confianza política se construye con franqueza y no con silencios. En esa línea, pidió dejar atrás las recriminaciones del pasado: “Dejemos de mirar hacia atrás. Ahora tenemos que mirar hacia adelante”.
Asimismo, advirtió que cada acción del oficialismo será observada con especial atención, desde el Presidente de la República hasta el militante en la comuna más pequeña. “Nos van a mirar más a nosotros que a los que hoy gobiernan”, recalcó ante la militancia.
Con todo, hizo un llamado explícito a la colectividad a asumir el gobierno como propio, pese a las diferencias que puedan existir. “Si pensáramos todos igual, no habría creatividad”, sostuvo, solicitando apoyo en el Congreso para el denominado “Desafío 90”, que contempla las primeras 90 iniciativas legislativas del Ejecutivo.
Auditorías regionales y rol de los gobernadores
En su intervención, Kast instó a los consejeros regionales (cores) a exigir auditorías en las gobernaciones lideradas por autoridades del actual oficialismo.
“El que nada hace, nada teme”, afirmó, llamando a que, una vez vencidos los plazos legales, se soliciten auditorías claras sobre el uso de los recursos públicos. Además, destacó que existen seis gobernadores de derecha, a quienes pidió demostrar con hechos que representan un cambio real en sus regiones.
Un “gobierno de emergencia” sin espacio para disputas internas
Kast reiteró que su administración será un “gobierno de emergencia”, en el que no habrá tiempo para conflictos internos.
“La unidad, la lealtad y el compromiso no son consignas vacías, se prueban en el camino”, señaló, reconociendo que muchas veces la disciplina política no ha sido suficiente para enfrentar la crisis actual del país.
“Los chilenos no nos dieron un cheque en blanco. Nos dieron una tremenda responsabilidad y nos van a exigir cumplirla”, afirmó.
Respecto a la incorporación de militantes UDI al Ejecutivo, pidió tranquilidad. “No se preocupen, todo va a estar bien”, dijo, advirtiendo que no todos podrán llegar al gobierno o a los cargos que anhelaban, ya que eso implica sacrificio y responsabilidad compartida.
Llamado a frenar proyectos del gobierno saliente
En la recta final de su discurso, Kast solicitó a los parlamentarios gremialistas cautela con el respaldo a proyectos impulsados por el gobierno saliente de Gabriel Boric, advirtiendo sobre los riesgos de legislar con premura.
“Nada peor que legislar apurado, porque se pasan detalles, y en esos detalles puede estar el fracaso de una política pública”, sostuvo.
Sobre el proyecto de Sala Cuna, reiteró su aspiración de avanzar hacia una sala cuna universal, financiada con recursos públicos y accesible también para mujeres que buscan empleo. En materia educacional, pidió detener la implementación de los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) y frenar el avance del Fondo de Educación Superior (FES).
“Yo les pediría que detengan el SLEP y que hagamos un análisis”, solicitó, señalando que varios alcaldes le han manifestado su preocupación por los efectos del nuevo sistema.
“Les dijimos muchas veces que la concentración de la educación en un solo centro iba a perjudicar a los más pobres”, afirmó, ejemplificando con las dificultades administrativas que hoy enfrentan establecimientos en zonas apartadas como Putre, donde, según relató, gestiones simples que antes se resolvían en horas ahora tardan días.
Con este discurso, Kast buscó ordenar filas, marcar prioridades y reforzar la disciplina interna, de cara a un gobierno que, según sus propias palabras, será observado con especial rigor desde su primer día en La Moneda.
/psg



