Durante toda la semana recién pasada, la Kings League comenzó a instalarse con fuerza en la conversación futbolera chilena. Se trata de una liga de fútbol 7 que ha sabido romper los moldes tradicionales del deporte, combinando reglas innovadoras, espectáculo digital y una inédita convergencia entre exfiguras del fútbol profesional y streamers de alto impacto mediático.

El proyecto fue impulsado por Gerard Piqué, histórico defensor del FC Barcelona, junto al creador de contenido Ibai Llanos, y rápidamente se transformó en un fenómeno global. Lo que comenzó como una competencia con sede en España hoy se expande por distintos territorios: primero con la Americas Kings Cup y, más recientemente, con el formato de selecciones nacionales bajo el nombre de Kings World Nations, que acaba de disputarse en Brasil.

En ese escenario debutó Chile, y lo hizo con una actuación que pocos esoeraban. El combinado nacional firmó un campañón que lo llevó a instalarse entre los protagonistas del torneo y obtuvo el segundo lugar detrás del imbatible Brasil, impulsado principalmente por dos nombres que se han vuelto indiscutidos: el exvolante Mathías Vidangossy y, especialmente, el arquero Matías Herrera, quien ha captado la atención del público y del ecosistema digital a nivel mundial.

Mathías Vidangossy es un nombre conocido por los aficionados. se formó en Universidad Católica y tuvo pasos destacdos por Unións Española, Everton de Viña del Mar, San Luis, La Serena y Colo Colo. Internacionalmente jugó en España y Brasil e integró la selección chilena que tuvo gran  actuaciónCopa Mundial de Fútbol Sub-20 en Canadá, que fue la base de la Generación Dorada

¿Y Matías Herrera?

El arquero que nadie tenía en el radar

Hasta antes de este certamen, el nombre de Matías Herrera no figuraba en los registros habituales del hincha chileno. Sin embargo, sus actuaciones en la Kings World Nations lo catapultaron a una notoriedad inesperada, convirtiéndolo en el mejor arquero del torneo.

Herrera tiene 30 años, mide 1,88 metros y se formó futbolísticamente en las divisiones inferiores de Palestino. Durante la temporada 2014-2015 disputó tres partidos en el Torneo de Clausura, sumando 227 minutos en cancha. Si bien no logró consolidarse como titular, fue considerado en la nómina del elenco árabe para la Copa Libertadores 2015 y la Copa Sudamericana 2017, lo que habla de una proyección que, aunque interrumpida, nunca fue descartada del todo.

Su último paso por el fútbol tradicional se dio en la liga universitaria de Estados Unidos, etapa en la que combinó la alta competencia con el desarrollo de proyectos personales. Entre ellos, destaca su formación en sicología deportiva aplicada específicamente a los arqueros, un elemento que hoy parece reflejarse en su lectura del juego y su temple en instancias decisivas.

Un arquero total para un formato distinto

Las características de Herrera parecen hechas a la medida de la Kings League. Su rapidez con los pies, capacidad de achique, reflejos y dominio de los denominados “shootouts” lo han posicionado como uno de los metas más completos e interesantes del certamen.

Las cifras respaldan su impacto: cerca de 30 atajadas a lo largo del torneo y, quizás lo más llamativo, seis goles convertidos gracias a la modalidad del “escalado”. Este formato de inicio de partido establece que ambos equipos comiencen solo con un arquero y un jugador de campo, incorporando un futbolista adicional por minuto hasta completar los siete en cancha, lo que abre espacios y potencia la participación ofensiva del guardameta.

Herrera comenzó a llamar la atención desde el debut frente a Países Bajos, especialmente por su rendimiento en los shootouts. Luego volvió a ser determinante ante Colombia, partido que selló el paso de Chile a cuartos de final, instancia en la que el seleccionado nacional eliminó nada menos que a Alemania.

En semifinales, frente a España, el arquero chileno volvió a ser protagonista con una intervención clave: un tapadón en los minutos finales ante Spursito, quien había ejecutado el penal de presidentes. Esa acción permitió a Chile mantenerse con vida, responder con un penal largo convertido por Ignacio Herrera para el 5-5 y forzar los shootouts. En esa definición, Matías Herrera aún alcanzó a detener un remate antes de ser suspendido.

Así, en un torneo que desafía las lógicas tradicionales del fútbol, Chile encontró en Matías Herrera a una figura inesperada, capaz de combinar formación clásica, innovación y mentalidad competitiva, consolidándose como uno de los grandes símbolos del sorprendente recorrido nacional en la Kings League.

EL MOMENTO DE LA PREMIACIÓN

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