Aunque la gripe aviar suele asociarse principalmente al virus H5N1, los expertos alertan que no es la única amenaza en circulación.

Según un artículo reciente de The New York Times, el subtipo H9N2 está comenzando a generar inquietud en la comunidad científica. Se trata de una variante de la influenza aviar que ha mostrado una creciente capacidad de adaptación a los humanos.

Un virus subestimado que evoluciona

Históricamente, el H9N2 ha sido considerado de bajo riesgo porque provoca síntomas leves en aves de corral. Sin embargo, evidencia reciente sugiere que el peligro para las personas podría ser mayor. Un estudio publicado en noviembre por investigadores de Hong Kong reveló que, en la última década, el virus ha adquirido mutaciones que le permiten propagarse con mayor eficiencia entre humanos y causar cuadros más graves.

Si continúa circulando ampliamente entre aves de corral, mamíferos y humanos, seguramente algún día podría evolucionar hacia algo muy grave”, advirtió el microbiólogo clínico Kelvin To, autor principal del estudio.

Casos en aumento

Desde 1998 se han registrado menos de 200 casos de H9N2 en humanos, pero las cifras han crecido de manera sostenida. Solo en 2025, China reportó 29 infecciones, frente a 11 en 2024. Los expertos creen que el número real podría ser mayor, ya que muchas personas infectadas no se someten a pruebas y el virus puede circular sin ser detectado.

A diferencia de la gripe estacional, el H9N2 puede provocar enfermedades más severas en humanos, especialmente en niños, lo que aumenta la preocupación de la comunidad científica.

Un escenario de riesgo global

El especialista en influenza del Hospital de Investigación Infantil St. Jude, Richard Webby, señaló que “el H5N1 es el virus que más titulares genera, pero algunos de estos otros subtipos pueden tener tanta o incluso más capacidad de infección y propagación humana que el H5N1”.

En paralelo, los casos recientes de infecciones humanas por otros subtipos —como el H5N2 en México y el H5N5 en Estados Unidos— refuerzan el temor de que la próxima pandemia pueda originarse en un virus de la gripe.

Además, existe el riesgo de que distintos virus coincidan en un mismo huésped y mezclen su material genético, generando nuevas variantes más peligrosas.

Vigilancia y prevención

Por ahora, los expertos insisten en que el riesgo para la población general sigue siendo bajo, pero subrayan la importancia de la vigilancia epidemiológica.

Medidas básicas como evitar el contacto con aves enfermas o muertas, no consumir productos animales crudos y consultar ante síntomas gripales siguen siendo fundamentales.

El mensaje de los científicos es claro: el H9N2 aún no es una amenaza inmediata, pero ignorarlo sería un error. Su evolución silenciosa lo convierte en un virus que merece atención.

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