Hasta este fin de semana, el proceso para confirmar a los ministros del gabinete del presidente electo José Antonio Kast seguía en pleno desarrollo. En los últimos días, algunas de las futuras autoridades comenzaron a llegar hasta la sede del Partido Republicano, en Las Condes, para reunirse con parte del equipo del mandatario electo y así concretar su arribo al gobierno.

Según fuentes cercanas al proceso, los encuentros incluyeron entrevistas personales, revisión de antecedentes y capacitaciones específicas para cada cartera. Sin embargo, el objetivo principal fue despejar cualquier antecedente que pudiera generar flancos políticos antes del anuncio oficial del gabinete, previsto para este martes en la noche, además de terminar de ajustar el perfil de cada designación.

Este trabajo ha sido liderado en parte por los consejeros regionales Ignacio Dülger (Partido Republicano) y Álvaro Bellolio (UDI), quienes han estado a cargo de revisar los distintos filtros establecidos por la Oficina del Presidente Electo (OPE). En los últimos días, se sumó también el círculo más cercano de Kast al proceso de evaluación.

Uno de los criterios clave definidos fue la aplicación de un test de pelo para detectar consumo de drogas, exigencia que —según explican en la OPE— fue transversal para todos los aspirantes a cargos de gobierno y considerada un requisito esencial para integrar el gabinete.

De acuerdo con las mismas fuentes, el examen ya fue aplicado a la mayoría de las futuras autoridades que serán confirmadas este martes. Un resultado positivo implicaba quedar automáticamente fuera de la nómina, recalcan.

En el Partido Republicano recuerdan que esta materia ha sido una de las principales banderas de Kast en sus campañas presidenciales. En 2021, el entonces candidato desafió en reiteradas ocasiones al actual presidente Gabriel Boric a someterse a un test de drogas. Además, la colectividad ha impulsado el tema en el Congreso, liderando incluso una ofensiva contra el Ejecutivo por la demora en implementar exámenes de este tipo, solicitando que se aplicaran a autoridades de forma pública y sin reserva de resultados.

En ese contexto, desde el entorno del presidente electo señalan que no había margen para sorpresas una vez instalado en La Moneda, razón por la cual se fijó este examen como uno de los filtros principales para ingresar al equipo ministerial.

Respecto del tipo de prueba, explican que el test de pelo fue considerado el más efectivo, ya que permite detectar consumo de drogas hasta por 90 días, a diferencia de los exámenes de orina, saliva o sangre, que solo registran consumo reciente.

Se trata de una medida inédita, nunca antes implementada por un presidente electo para definir su gabinete.

El proceso de selección también incluyó múltiples entrevistas, realizadas hasta este fin de semana, destinadas a evaluar si el perfil de cada aspirante se ajusta al cargo, así como sus credenciales profesionales y académicas, y la eventual existencia de antecedentes que pudieran generar controversias.

Según quienes conocieron el proceso, a los postulantes se les exigió informar sobre posibles conflictos de interés, antecedentes judiciales y deudas, incluyendo pensión de alimentos, créditos educacionales y TAG, entre otras.

Otro punto central fue la revisión de causas judiciales abiertas, especialmente relacionadas con corrupción u otros delitos. En el entorno de Kast son categóricos: nadie con causas vigentes o sumarios administrativos abiertos podrá integrar el gobierno. Ese criterio, aseguran, se mantendrá sin excepciones.

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