Chile se consolidó como el mercado de deuda de América Latina que más ha capitalizado el fenómeno global de “Sell America”, tras registrar un ingreso récord de inversionistas extranjeros a los bonos soberanos en pesos. El movimiento se da en un contexto marcado por el repunte del cobre y un cambio de ciclo político luego de las últimas elecciones presidenciales.
Según los datos más recientes, las tenencias de deuda soberana en pesos en manos de no residentes más que se duplicaron en noviembre, alcanzando un máximo histórico de US$14.000 millones, frente a los US$6.600 millones registrados a fines de 2024. El aumento supera ampliamente el observado en otros mercados de la región.
Fin de cinco años de estancamiento
El renovado apetito por los activos chilenos se produce tras cinco años de estancamiento, un período marcado por la incertidumbre política y los fallidos intentos de reforma constitucional posteriores al estallido social de 2019.
Ese escenario comenzó a revertirse tras la elección en diciembre de José Antonio Kast, interpretada por los mercados como una señal de mayor disciplina fiscal y estabilidad macroeconómica.
“El retorno combinado de tasas y tipo de cambio hizo que los bonos locales de Chile ofrecieran una relación riesgo-retorno atractiva”, señaló Anders Faergemann, gestor sénior de carteras de Pinebridge Investments, quien agregó que el peso chileno estaba subvaluado frente a la mejora de los fundamentos.
Sube el IPSA y el peso toca máximos de dos años
El regreso de los flujos internacionales contribuyó a una fuerte compresión del diferencial de la deuda chilena en dólares frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que alcanzó su nivel más bajo en 18 años.
En paralelo, el IPSA marcó nuevos máximos históricos y el peso chileno alcanzó su nivel más fuerte en dos años.
Durante 2025, la moneda se apreció 11,6% frente al dólar, y en los primeros días de enero suma un avance adicional de 2,2%, cotizando en torno a $880 por dólar, su nivel más bajo desde enero de 2024.
Faergemann explicó que el fortalecimiento del peso comenzó tras el énfasis en la consolidación fiscal, reafirmado por Kast en su discurso posterior a las elecciones.
Ajuste fiscal y contraste regional
El presidente electo se comprometió a recortar el gasto público en US$6.000 millones durante sus primeros 18 meses, lo que representaría el mayor ajuste fiscal en Chile desde 1975. El anuncio contrasta con las crecientes preocupaciones fiscales en países vecinos como Brasil y Colombia.
En términos comparativos, las tenencias extranjeras de deuda local crecieron solo un 15% en Brasil en los primeros 11 meses del año, mientras que en México cayeron un 6%. Colombia mostró un desempeño más favorable, apoyado por ventas directas de bonos a Pimco y operaciones financieras estructuradas.
“Desde una perspectiva global, Chile destaca como un crédito grado de inversión sólido, con fundamentales fuertes”, afirmó Andrés Pérez, economista jefe para América Latina de Banco Itaú.
Alrededor del 11,4% de la deuda local chilena estaba en manos de inversionistas extranjeros en septiembre, el nivel más alto desde el segundo trimestre de 2022.
El impulso del cobre
El atractivo de Chile también se explica por el fuerte rally del cobre. El metal rojo alcanzó un máximo histórico la semana pasada y acumula un alza del 44% en los últimos 12 meses, fortaleciendo el peso y reduciendo el déficit de cuenta corriente, que se ubicó cerca de su nivel más bajo en cuatro años.
“Si los precios del cobre se mantienen elevados, los ingresos fiscales vinculados a la minería deberían superar lo previsto”, señaló Pérez. “Mayores ingresos junto con recortes de gasto deberían traducirse en menores necesidades de financiamiento y, en última instancia, en menores costos de endeudamiento”, agregó.
Bonos en mínimos y mirada a 2026
Los bonos en pesos a cinco años rinden actualmente 5,08%, tras una caída de 29 puntos base desde noviembre, niveles que no se observaban desde septiembre de 2021.
El presupuesto 2026 contempla emisiones de deuda por US$17.400 millones, aunque el compromiso de ajuste fiscal abre la puerta a una menor oferta.
“Si baja el supply, las tasas deberían caer aún más”, comentó Mariano Álvarez, gestor de renta fija en LarrainVial.
En este contexto, el consenso del mercado apunta a que Chile seguirá siendo uno de los principales destinos de los flujos hacia mercados emergentes de cara a 2026.
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