Las declaraciones de la futura ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini, sobre el período en que se habrían sostenido conversaciones con la próxima ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, cuando aún se desempeñaba en el Ministerio Público, generaron críticas desde sectores de la izquierda y abrieron un flanco político en la antesala del cambio de mando.

En una entrevista con La Tercera, Sedini afirmó que las conversaciones para que la exfiscal regional de Tarapacá asumiera la cartera de Seguridad “no fueron improvisadas” y que “ya llevaban un buen tiempo”, lo que despertó suspicacias en el oficialismo, donde algunos parlamentarios pusieron en duda una eventual afectación a la independencia del Ministerio Público.

A estas críticas se sumó la exministra del Interior, Carolina Tohá, quien este lunes, en entrevista con Radio Infinita, sostuvo que los dichos de la futura vocera “abrieron un flanco” y llamó a precisar con claridad las fechas en que se produjeron los contactos.

Al decir que esto llevaba tiempo, se abrió la posibilidad de que las conversaciones se remontaran incluso a cuando José Antonio Kast era candidato y no Presidente electo, y eso ya entraría en un terreno distinto”, advirtió Tohá.

Desde la vereda opuesta, el presidente del PNL, Johannes Kaiser, salió en defensa de Sedini y de la futura ministra de Seguridad. A su juicio, no existe impedimento legal para que una colectividad política dialogue con una fiscal y le ofrezca un cargo, siempre que no medie una contraprestación.

Estamos en un país libre. Me parece una forma muy sucia de enlodar la carrera de una mujer proba, que no tuvo miedo ni siquiera al Tren de Aragua”, afirmó el parlamentario.

Respuesta del gobierno entrante

Frente a la controversia, desde la Oficina del Presidente Electo (OPE) buscaron bajar el tono a la polémica. Tras participar en una charla sobre gestión y probidad en la Contraloría General de la República, el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, respondió a los cuestionamientos y respaldó a Sedini.

“El consentimiento previo de una persona es indispensable para asumir un cargo. Esa comunicación no tiene nada de extraño ni de irregular, y se produjo pocas horas antes de que ella tomara la decisión de colaborar con el gobierno del Presidente Kast”, explicó.

Alvarado sostuvo que lo relevante es la decisión de Steinert de sumarse al Ejecutivo, destacando sus competencias profesionales. “Es una garantía para el país”, aseguró, restando importancia a la discusión sobre el momento exacto de los contactos.

No tiene ninguna lógica discutir si fue una hora antes o después. Lo importante es que tenemos una ministra de Seguridad que es un lujo para Chile, con experiencia, conocimiento y que da tranquilidad a la ciudadanía”, enfatizó.

Respecto a los llamados a aclarar las fechas, el futuro jefe del Interior reiteró que no existió interferencia alguna con el Ministerio Público. “La comunicación se produjo poco antes de que aceptara la nominación, por lo tanto, no hay afectación a la independencia de la fiscalía”, afirmó.

Sedini busca cerrar la controversia

Posteriormente, la propia Mara Sedini salió a precisar sus dichos y a cerrar la polémica. Señaló que es “de sentido común” que un Presidente electo dialogue con sus colaboradores y equipos cercanos para definir los perfiles que integrarán su gabinete.

La construcción de los ministerios y de los perfiles lleva meses, y Seguridad no es la excepción”, indicó, agregando que se ha generado un “revuelo absolutamente innecesario”.

Para despejar dudas, Sedini aclaró que las conversaciones entre el Presidente electo y la futura ministra de Seguridad ocurrieron pocos días antes de la nominación, descartando cualquier irregularidad.

Finalmente, destacó el perfil de Trinidad Steinert y llamó a dar el tema por cerrado. “Es una mujer con experiencia en la persecución del crimen organizado y en seguridad. Va a ser un tremendo aporte para Chile”, concluyó.

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