JPMorgan recortó el viernes su previsión de crecimiento para el cuarto trimestre en China al 4,0% intertrimestral desde el 5,0%, citando el impacto de la escasez de energía y la reaparición de brotes de COVID-19 que afectan al gasto de los consumidores y a los servicios.

“Mirando hacia atrás, hemos rebajado las previsiones de crecimiento de China cinco veces desde agosto”, dijo Haibin Zhu de JPMorgan en una nota, añadiendo que el banco esperaba ahora un crecimiento para todo el año del 7,8% y del 4,7% en 2022.

“En particular (…) observamos que el ritmo de crecimiento medio anual del PIB (en comparación con hace dos años) se ha desacelerado notablemente”, añadió.

La situación económica de China es sensible para Chile toda vez que es el principal socio comercial del país y el mayor consumidor de cobre del planeta.

Hay que recordar que el PIB de la segunda mayor economía del planeta se expandió 4,9% entre junio y septiembre, su ritmo de crecimiento más lento en un año y, además, por debajo de las expectativas del mercado.

La cifra se compara con la expansión de 7,9% del segundo trimestre y el potente 18,3% del periodo enero marzo.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) había estimado que la economía china crecerá en torno a un 8% en 2021, que supera el objetivo de Beijing de cerrar el ejercicio con una expansión de “más de un 6 %”.

Tras el reporte del PIB, los analistas de Barclays recortaron su pronóstico para el cuarto trimestre en 1,2 puntos porcentuales, al 3,5%. Paralelamente, analistas de ANZ recortaron su pronóstico de crecimiento del PIB chino para 2021 al 8% desde el 8,3%.

/psg