Para Sebastián Izquierdo, en todo caso, algo de información hay.

“Si hablamos de impacto”, apunta, “un estudio (Araya y Dussallaint 2020) dio cuenta que asistir a una escuela Bicentenario de la primera cohorte mejoró significativamente el desempeño de los estudiantes en lenguaje como en matemática, desmitificando que fuese sólo por la supuesta selección”.

Por eso, según él, detrás de la decisión parece estar sólo “una concepción ideológica que mira a todo aquello que puede generar desigualdad con sospecha”.

Y agrega: “llama la atención las contradicciones entre un Presidente que hizo carrera luchando por la educación y la decisión de su ministro, ¿no era acaso que el Presidente quería replicar esto en el resto del país?” La duda está en el aire

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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