Al parecer nuestro país se encuentra en un mundo distinto al que todos percibimos, en la decimoprimera versión del Índice Mundial de Pensiones de Melbourne Mercer 2019, se indica que nuestro sistema previsional está ubicado dentro de los 10 mejores del mundo, esto sería un verdadero orgullo si no fuera porque la realidad supera a la ficción.

Si hace 40 años nos hubieran señalado en ese ranking internacional, podría haber sido un reconocimiento, sin embargo, eso está muy lejos de nuestra realidad y es algo que debemos asumir y corregir, no sólo ahora por las demandas ciudadanas tan fuertemente manifestadas por todos, sino por la poca o nula visión que tuvieron quienes conformaron dicho sistema sin prever las consecuencias que en el futuro esto tendría para las personas al momento de su retiro.

Cabe señalar, que los diferentes gobiernos junto con los diputados y senadores, nunca se han sentado a conversar seriamente la problemática de las bajas pensiones y sólo se preocupan al momento de una campaña presidencial o parlamentaria, pero siempre con la intención de ganar votos y no realmente de solucionar el flagelo que significa las pensiones de miseria, que el sistema vigente nos condena cuando ya somos mayores y las fuerzas flaquean, no hay trabajo, llegan las enfermedades, y recibimos pensiones paupérrimas.

Uno de los factores que inciden en las bajas pensiones, dentro de otros, es que efectivamente las esperanzas de vida han aumentado, también que los trabajos han ido cambiando por las nuevas tecnologías, además que la rentabilidad a nivel mundial ha estado a la baja y factores externos que repercuten fuertemente en la economía.

Hay que considerar, que nuestro país está aún en vías de desarrollo, y por lo mismo, no se puede comparar condiciones diferentes a la mayoría de los países donde el aporte no es sólo del trabajador, sino que participan el Estado y también los empleadores. Aumentar la edad del retiro, no se puede considerar cuando no están dadas las condiciones para ello, porque no existe trabajo digno para quienes ya pasan cierta edad, ya que son considerados mayores y por ende, sin oportunidades en lo laboral, sólo serían palabras que se las lleva el viento.

La ciudadanía exige mejorar las pensiones, con los cambios necesarios para lograr que hoy, nuestros padres, abuelos, y mañana nuestros hijos que serán los futuros pensionados, tengan un mejor pasar y puedan vivir con dignidad con su propia pensión.

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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