Y en esa historia, para Oscar Guillermo Garretón se esconde también algo de la identidad y “la cultura democrática de nuestro pueblo”.

Porque según él, desde el 18–O “muchos veían la violencia legitimada políticamente y el socavamiento sistemático de toda institucionalidad como marea incontenible”. Pero, apunta, “nuestro pueblo está frustrando sus propósitos”, porque “gane quien gane, la Convención fracasó”.

Al final, concluye “generó una mayoría convencida de que el trabajo constitucional deberá retomarse después del plebiscito”.

Es ese momento destituyente del que hablaba Juan Pablo Luna, y que según Carlos Meléndez está lejos de terminar el 4 de septiembre. “Quizá aún no haya empezado”, dice. Faltan todavía los “grandes acuerdos sociales”.

Juan Paulo Iglesias. Boletín semanal de Opinión de La Tercera .

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