LAgencia Europea del Medicamento ha confirmado, en palabgras de su jefe de estrategia de vacunas, Marco Cavalieri, que se ha probado “un posible vínculo” entre la vacuna de AstraZeneca y el síndrome de Guillain-Barré, una inflamación nerviosa que puede causar perdida temporal de la sensibilidad y el movimiento, así como dificultad para respirar, hablar o tragar, debilidad o dificultades para controlar el aparato excretor.

Sin embargo, se da con una frecuencia de un caso por cada 355.000 inoculados.

El efecto se ha agregado al prospecto de la vacuna como un efecto secundario “raro y poco frecuente”. En términos absolutos, sólo se ha detectado 833 veces entre los 592 millones de dosis inoculadas cuando se concluyó el estudio. Este síndrome también se asoció a la vacuna Janssen,

Ya en julio advirtieron de una relación semejante entre dicho síndrome y la vacuna de Janssen, con una frecuencia de un caso por cada 194.000 dosis. También ha sido advertido como efecto secundario, aunque de escasa incidencia.

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