SQM avanza aceleradamente en una diversificación geográfica que le permitirá depender cada vez menos de Chile, donde su producción de litio es mayoritaria y se origina en su operación en el Salar de Atacama, donde arrienda pertenencias mineras a Corfo. Además de Chile, SQM ya tiene una ficha puesta en Australia, con un megaproyecto productivo en desarrollo. Y acaba de poner otra en China, su principal comprador global de litio.

En la entrega de resultados financieros a septiembre -en las que reportó ganancias y ventas históricas, empujadas por el litio- entregó algunas luces de la nueva inversión.

SQM informó que en el trimestre julio-septiembre, “entró a un acuerdo para la opción de compra contingente de una planta de hidróxido de litio mono hidratado, grado batería, con capacidad de producción de aproximadamente 20.000 toneladas por año a partir de sales de sulfato de litio”.

El acuerdo implicará la compra de un porcentaje -que SQM no ha detallado- de una planta ubicada en Sichuan, en China, y mantendrá como socio al actual propietario de ese activo. Las negociaciones para este negocio habían sido informadas por DF Mas en octubre.

En su reporte de resultados, SQM detalla que la transacción asegura también derechos sobre un terreno adyacente para futuras expansiones. Otra pista la entrega la última presentación corporativa de SQM: ahí detalla que la planta de hidróxido de Sichuan involucrará una inversión de capital de US$ 140 millones y tendrá una capacidad de 30 mil toneladas anuales, 10 mil toneladas más que las que tiene actualmente la instalación.

El precio de compra, según los estados financieros a diciembre, asciende a US$ 121 millones y será cancelado en cuotas. Ya en el tercer trimestre SQM otorgó un depósito por US$ 18,6 millones. En el cuarto trimestre pagará otros US$ 10 millones, otros US$ 8 millones serán cancelados en el primer trimestre de 2023 y el saldo, sujeto al cumplimiento de una serie de condiciones, está previsto para el segundo trimestre del próximo año.

Por qué hidróxido de litio

El litio actualmente se vende en dos formatos: carbonato de litio e hidróxido de litio. Mayoritariamente, la producción actual de SQM corresponde a la primera.

“Si bien en la actualidad el carbonato sigue siendo un producto más demandado que el hidróxido, en los últimos años el hidróxido ha ganado terreno entre los productores de baterías, lo que ha impulsado su consumo”, dice Cochilco en un reciente reporte sobre el mercado del litio. Según el organismo estatal, en 2020 el consumo total de litio se distribuía en un 67% para el carbonato y en un 28% para el hidróxido. “Esperamos que a futuro el hidróxido sea el principal motor de la demanda, llegando a un 56% del total versus un 44% para el carbonato hacia el 2030″, estima Cochilco. “Lo anterior se explica mayormente por una creciente inclinación de los fabricantes de cátodos intensivos en níquel, las cuales tienden a favorecer el uso de hidróxido”, explica Cochilco.

En 2020, las exportaciones de litio de Chile correspondieron mayoritariamente a carbonato, con un 87%. Solo un 10% se envió al exterior en la forma de hidróxido, cuyos costos de producción son un poco más altos que el carbonato.

Y para ese cambio de composición del mercado mundial del litio, SQM ya se está preparando.

Este año, la capacidad de producción de carbonato de litio de SQM subirá a 180 mil toneladas métricas, desde las 120 mil del año pasado. Pero tiene un plan de expansión para subirla a 210 mil toneladas.

Mientras, su capacidad para producir hidróxido, según su último reporte 20-F, que entregan en Estados Unidos, ascendía a 21.500 toneladas métricas, en tres plantas que están adyacentes a sus plantas de carbonato. “El carbonato de litio se vende a los clientes y también lo utilizamos como materia prima para la planta de hidróxido de litio que comenzó a operar a final de 2005″, reportó SQM.

Sus planes de expansión, sin embargo, consideran un crecimiento prioritario en hidróxido de litio. Lo dice, también, su última presentación corporativa.

En Chile, pretende llegar a 40 mil toneladas.

En China, en Sichuan, llegará a 30 mil en su nueva inversión.

Y en Australia tiene un proyecto -un joint venture 50% y 50%- para producir 50 mil toneladas métricas, en 2024, con una inversión solo de SQM de US$ 700 millones. “El Proyecto de Litio de Mt Holland consiste en diseñar, construir y operar una mina, concentrador y refinería para producir hidróxido de litio”, dice la última presentación de resultados de SQM. Sin embargo, en un conference call de los resultados del segundo trimestre, el gerente general de SQM, Ricardo Ramos, anticipó que ese proyecto podría subir hasta 100 mil toneladas.

Así, en total, SQM podría consolidar una capacidad total de unas 170 mil toneladas métricas de hidróxido.

No solo SQM está apostando por el hidróxido, en sus mismos destinos internacionales. Lo decía la misma SQM en el último 20-F, en referencia a sus dos mayores competidores, Albemarle y la china Tianqi, dueña a su vez del 23% de SQM;. “Según información hasta la fecha, ambos productores tienen planificado poner en marcha nuevas plantas de hidróxido de litio en Australia y China durante el año 2022″, decía SQM.

El litio del futuro.

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