El ejército ucraniano anunció este lunes haber expulsado a las fuerzas rusas de varios pueblos en el noreste del país, donde una contraofensiva ya le permitió recuperar miles de km2 de territorio en septiembre.

“Gracias a operaciones exitosas, nuestras tropas empujaron al enemigo fuera de las localidades de Karmazynivka, Myasozharivka y Nevske en la región de Lugansk y Novosadove en la región de Donetsk”, afirmó el ejército ucraniano en un comunicado.

Mientras tanto, las autoridades ucranianas trataban el lunes de calmar el temor entre la población después de que se supo que Rusia ha utilizado drones iraníes para llevar a cabo ataques, señalando el creciente éxito en derribar las pequeñas aeronaves. Al mismo tiempo, las conversaciones sobre un ataque con una “bomba sucia” han añadido otra dimensión preocupante al conflicto que entra en su noveno mes.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, aseguró hoy que los aliados “rechazan” la alegación de Rusia de que Ucrania vaya a emplear una bomba sucia en su propio territorio, y pidió que no sirva de excusa a Moscú para incrementar la presión en la guerra.

En un mensaje en Twitter Stoltenberg señaló que habló con el secretario estadounidense de Defensa, Lloyd Austin, y con el ministro británico de Defensa, Ben Wallace, sobre “la falsa afirmación de Rusia de que Ucrania se prepara para usar una bomba sucia en su propio territorio”.

“Los aliados de la OTAN rechazan esta alegación. Rusia no debe utilizarla como pretexto para una escalada”, recalcó Stoltenberg, quien agregó que “seguimos firmes en nuestro apoyo a Ucrania”

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