La idea era construir “la casa de todos” y reencontrarnos en una nueva constitución –al menos ese era el discurso.

Pero según apunta Max Colodro, “sea cual sea el resultado del plebiscito, a la mañana siguiente la sociedad chilena seguirá viviendo la espiral de polarización, violencia y deterioro político a fuego en los últimos años”.

O como él mismo decía hace algún tiempo, quizá el periodo de calma posterior al retorno a la democracia fue la excepción, no la regla.

¿Será la explosión recurrente de la violencia en nuestra historia, como señalan Camen McEvoy y Grabiel Cid en su libro Terror en Lo Cañas? Sea así o no, el hecho para Colodro, es que “vamos a confirmar que el proyecto de reconocernos en una sola Nación Chilena fue simplemente una larga ilusión”.

Por Juan Paulo Iglesia. Boletín semanal de Opinión de La Tercera 

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