Die Linke (La Izquierda) ha reconocido que los resultados electorales del domingo supusieron una “contundente derrota”, habida cuenta de que no alcanzó el umbral mínimo del 5 por ciento y solo ha logrado entrar en el Bundestag –la Cámara Baja del Parlamento– gracias a los escaños elegidos de forma directa.

La formación izquierdista aspiraba a ser clave en la formación de Gobierno, e incluso su potencial apoyo al Partido Socialdemócrata (SPD) fue motivo recurrente de críticas contra Olaf Scholz en su carrera a la Cancillería. Sin embargo, finalmente serán Los Verdes y el Partido Democrático Libre (FDP) quienes tendrán la llave del Gobierno.

Una de las líderes de Die Linke, Janine Wissler, ha reconocido sin ambages la derrota, confiada en que el partido puede utilizar los próximos cuatro años para “reconstruirse” y atajar sus “problemas estructurales”, según la cadena Deutsche Welle.

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