Nuevos antecedentes han surgido de parte de la familia del joven estudiante chileno desaparecido y presuntamente secuestrado en la ciudad de Cochabamba, Bolivia. Al respecto, sus familiares dieron a conocer cómo habría ocurrido el rapto.

En las últimas imágenes que se registraron del paramédico, oriundo de Iquique, se le habría visto caminando por las calles de Bolivia cuando un auto se acercó a Fernando Enrique Salazar Julio, siendo secuestrado por desconocidos.

Gabriel Jamet, primo del joven de 20 años, señala en exclusiva con Meganoticias que el martes cuando desapareció, habría ido a buscar una encomienda enviada desde Chile.

“Lo que sabemos que fue a retirar una encomienda que le envió la mamá con un familiar, con un conocido, pero era de confianza y ahí paró el contacto“, señala su familiar.

“Pudo escucharlo”

Fernando, además de estudiar medicina en una universidad privada boliviana, también practicaba cheerleader. Por su secuestro, la PDI ya coordinó con la Interpol para su búsqueda.

Y es que la familia habría recibido una llamada de los presuntos secuestradores, los que le señalaron a los padres del estudiante que para liberarlo, era necesario dar la suma de 150 mil dólares, cerca de 140 millones de pesos.

Pese a ello, en un primer momento la familia dudó, pero un hecho en concreto los hizo creer, de acuerdo a la prima de Fernando, Dammarye Urra.

“Tenemos entendido que en el primer contacto, su mamá intenta saber si esto era verdad, todo era bien confuso y creo que ahí pudo escucharlo“, cuenta.

Los habrían citado en Bolivia

Hasta el momento, se desconoce quiénes sean los presuntos captores de Fernando. Mientras tanto, la policía de Bolivia se encuentra trabajando para encontrarlo, rastreando la zona donde se produjo el secuestro.

Familiares también cuentan que, además de haber perdido la millonaria suma para su rescate, exigieron que la familia viajara a Bolivia, a la zona llamada “México Chico“.

Esa localidad es conocida por albergar grupos de narcotraficantes y revendedores de vehículos y sería el lugar donde los criminales harían el “intercambio”.

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