Con el nombre de “Coordinación Sociocultural de la Presidencia de la República”. Así reemplazó ayer el Gobierno la controvertida denominación de “Gabinete Irina Karamanos” y con la cual se había sustituido a la de “Gabinete de la Primera Dama”, a fines del mes de marzo.

El hecho generó una serie de críticas tanto del oficialismo como de la oposición e incluso ofensivas en Contraloría, pese a que La Moneda salió durante la mañana a abordar el tema, atribuyéndolo a “un error administrativo”. Finalmente dejaron el cambio sin efecto.

“Con la convicción de que no queremos que la denominación en una resolución nos aleje de los cambios profundos que estamos impulsando, es que se ha enmendado la resolución”, escribió la propia Karamanos a través de su cuenta de Twitter, buscando dar vuelta la página.

¿Impacto en La Moneda?

Ante ello, cabe preguntarse si este traspié será un episodio pasajero o si tendrá un impacto para el Gobierno y concretamente para el Presidente Gabriel Boric.

El académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, consideró que lo ocurrido “afecta la credibilidad del Gobierno en general, pues uno de los problemas estructurales de las personas que integran el Gobierno es la brecha entre lo que dijeron e hicieron, y lo que dicen y hacen estando en el poder”.

Además Morales indicó que con esto “probablemente la aprobación presidencial siga por debajo del 40%, pues este tipo de polémicas impide que los gobiernos crezcan a pesar de todos sus esfuerzos”.

“Yo tiendo a pensar que estos errores políticos tienen consecuencias y naturalmente pueden afectar en alguna proporción, tanto la percepción que la ciudadanía tiene sobre el Gobierno como de la figura del Presidente de la República. No sé en qué magnitud será, pero evidentemente que estos hechos afectan”, coincidió el académico de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma, Tomás Duval.

Ante la idea de que se trata de un “autogol”, como han calificado algunos el hecho, Duval apuntó que aquello “son posiciones -si uno lo toma desde el fútbol- que muchas veces son involuntarias y yo aquí veo una expresión política muy propia de la primara vuelta presidencial”.

Para el profesor de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, Gonzalo Müller, “el impacto que esto tiene en el Gobierno es volver a tensionar el discurso público contra los pitutos, contra los familiares, contra el nepotismo, con estos rasgos que tienen que ver con el culto a la personalidad y con estos errores que a veces alejan o desmienten el discurso público del propio Presidente”.

Al contrario, el académico de la Universidad Mayor, Alejandro Olivares, opinó que “en general creo que este tipo de polémicas tienen un efecto marginal en la imagen del Gobierno. Si bien se toman la agenda por un rato, la forma de solucionarlo, relativamente rápida, hace que su impacto sea bajo”. “Con todo el problema es la suma de ‘autogoles’ que en el largo plazo tienen un impacto negativo cuando son muchos y sucesivos”, añadió Pese a no creer que haya un “autogol”, Duval indicó que la explicación de La Moneda al tema “era la mejor ante el problema con el cual se encontraron. Fue una explicación más bien simbólica del error, porque se leyó con los códigos de la primera vuelta y pasó de largo”.

Müller discrepó de ellos, afirmando que “aducir un error administrativo yo creo que no fue una buena explicación por parte del Gobierno, claramente no lo es, es algo que estuvo arriba 85 días, funcionó así. Tenían incluso hasta registrado el dominio para ser usado en Internet y alguien tiene que haber aprobado eso (…) Está claro que un error administrativo no fue”.
Con ello, Morles advierte que “de aquí en adelante, nada de lo que haga (Karamanos) será irrelevante en términos noticiosos. Ella ya mostró que puede llevar adelante una agenda propia, y es muy difícil que renuncie a eso, toda vez que es una política joven, pero con experiencia”.

Olivares también aseveró que para ella, “un tema que puede ser problemático tiene relación con las nuevas funciones de la Dirección Sociocultural que eventualmente podrían traslaparse con algunos ministerios como Mujer y Desarrollo Social. Para evitar problemas es necesaria una coordinación muy estrecha entre estas reparticiones y evitar duplicidad y/o competencia que a la larga puede afectar al Gobierno”.

Pese a ello, Müller insistió en que “es una extraña manera de iniciar su trabajo, donde aparece más preocupada de sí o del protagonismo que va a tener. Pareciera ser que los asesores están más preocupados de este culto a la personalidad a la figura y no al sentido institucional y republicano de entender que el rol que se tiene debe brillar por lo que se haga y no por quién ocupa el cargo”.

El papel de Vallejo

Ayer además destacó el papel que jugó la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, quien fue la encargada de dar las explicaciones sobre el cambio de nombre del gabinete, así como de responder a las preguntas de la prensa. Ante ello, Duval resaltó que Vallejo “cumple con su trabajo de manera eficiente, creo que es de los pocos ministerios en que tiene claro las cuestiones que tiene que hacer, decir y omitir incluso. Yo creo que está cumpliendo un excelente rol como vocera de Gobierno, más allá de que uno comparta o no sus explicaciones”.

Asimismo, Morales sostuvo que “ella es uno de los pilares del Gobierno junto a Marcel y Monsalve. Es la mejor vocera que pudo encontrar el Presidente Boric, pero es injusto que deba salir a dar la cara por errores totalmente evitables de otras autoridades del Gobierno. Se está desgastando demasiado, pero es tan sólida, cauta y serena, que será capaz de aguantar varios errores más, ya sea de sus colegas, del Presidente o de algún otro funcionario”.

Pese a ello, Müller precisó “como muchas veces a los voceros les toca asumir los errores de otros, del Gobierno, los costos en términos de imagen, de dar explicaciones que por muy bien que se digan, que se comuniquen no se corresponden con la verdad. Eso sin duda termina dañando la propia credibilidad de la vocera”.
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