La Reina Isabel II no asistirá este domingo, como estaba previsto, al acto oficial que se celebrará en el Cenotafio de Londres en recuerdo a los caídos en combate al haber sufrido una lesión muscular en la espalda, según anunció un portavoz del palacio de Buckingham.

La soberana, de 95 años, tenía “la firme intención” de acudir a las 11.00 GMT al tradicional servicio de recuerdo (Remembrance Sunday) tras haber permanecido apartada de sus compromisos oficiales durante casi un mes por consejo médico.

La salud de la monarca es últimamente motivo de preocupación en el Reino Unido y el pasado 20 de octubre Isabel II tuvo que quedarse una noche ingresada en el hospital para someterse a pruebas preliminares

“La Reina, tras haber sufrido una lesión muscular en la espalda, ha decidido esta mañana, con gran pesar, que no podrá acudir al Servicio de Domingo de Recuerdo (Remembrance Sunday) en el Cenotafio”, informó un portavoz de palacio en un comunicado.

La fuente oficial añadió que la monarca “está decepcionada por perderse el servicio”.

“Como en años anteriores, una guirnalda se depositará en nombre de Su Majestad por el príncipe Carlos. Su Alteza Real, junto con la duquesa de Cornualles, el duque y la duquesa de Cambridge, el conde y condesa de Wessex, la princesa real y el vicealmirante Sir Tim Laurence, el duque y duquesa de Gloucester, el duque de Kent y la princesa Alexandra estarán presentes en el Cenotafio, como estaba planeado”, concluye el comunicado.

El primer ministro británico, Boris Johnson, figurará previsiblemente entre los asistentes al servicio.

Con motivo del evento, el líder tory remarcó que se trata de “un momento para estar juntos y recordar a aquellos que sacrificaron todo por el servicio a nuestro país”.

En el servicio en Whitehall -donde se ubican las oficinas gubernamentales en Londres- no habrá límite en el número de asistentes este año, al contrario de lo que sucedió el pasado, cuando solo se permitió la entrada a un número limitado de veteranos y la ceremonia permaneció cerrada al público por la pandemia.

Se espera que hoy cientos de militares se alineen alrededor del Cenotafio y casi 10.000 veteranos marchen en tributo a los caídos en combate, ante la presencia de cientos de viandantes.

La Reina, que era una adolescente durante la II Guerra Mundial, se ha perdido varios eventos oficiales -como el llamado Festival del Recuerdo celebrado ayer en el Royal Albert Hall- durante casi un mes después de que sus médicos le recomendaran reposo.

La soberana, de 95 años, que pasó el mes pasado una noche en el hospital, tuvo que prolongar su reposo y anular su participación en varios actos públicos, entre ellos los homenajes a los soldados británicos y de la Commonwealth.

a hospitalización de la reina el 20 de octubre en el centro privado King Edward VII de Londres fue la primera desde 2013 y se debió a la necesidad de practicarle algunos “exámenes”, sin que se dieran más detalles sobre su estado, lo cual avivó los comentarios sobre la falta de transparencia con respecto a la salud de la soberana.

Isabel II también anuló su participación en la COP26, la conferencia mundial sobre el clima, que se estuvo celebrando en Glasgow, en Escocia. Para el experto en la monarquía Richard Fitzwilliams, sin dudas la reina se sintió “muy decepcionada” por haber tenido que cancelar su viaje a la COP26. “Es una decisión que han tomado a regañadientes”, declaró a la AFP, “pero es una decisión razonable”.

La reina ha seguido trabajando desde casa, haciendo labores de escritorio, durante su periodo de reposo. Ha pasado la mayor parte del tiempo en el castillo de Windsor, a 40 kilómetros de Londres y su lugar principal de residencia en este momento, e hizo una visita de fin de semana a Sandringham, la propiedad de la familia real en el este de Inglaterra. También fue vista recientemente al volante de su Jaguar, una imagen que tranquilizó a los británicos.

La reina, la monarca más longeva y con el reinado más largo de Gran Bretaña, celebrará su jubileo de platino, por 70 años en el trono el próximo año.

A pesar de las constantes especulaciones sobre la posibilidad de un retiro, especialmente después de la muerte en abril de su esposo Felipe, a los 99 años, Isabel II, jefa de Estado de 16 naciones, mantiene una agenda sumamente cargada.

Sin embargo, ya no viaja al extranjero, donde se hace representar por su hijo el príncipe Carlos, de 72 años, mucho menos popular entre los británicos que la reina o que el príncipe Guillermo.

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