La apertura de una investigación por presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen de Venezuela abre una nueva página en la historia de los procesos judiciales de la Corte Penal Internacional, que desde su fundación en 1998 ha procesado a tres mandatarios en todo el mundo.

La lista de máximos jerarcas investigados por su responsabilidad en delitos contra la población, como persecuciones, asesinatos y torturas, corresponde hasta el momento a naciones de África y el Oriente Medio.

En sus 23 años de operaciones, la Corte Penal Internacional nunca había investigado a un gobierno americano.

Su fiscal jefe, Karim Khan, dijo tras su visita a Venezuela que no existían sospechosos aún, pero prometió que la verdad sería establecida “con paciencia, cooperación y profesionalismo determinado”.

Expertos han subrayado que la CPI suele indagar sobre crímenes de gravedad como los denunciados en el país suramericano para señalar a los máximos responsables.

Aún se desconoce si el presidente Nicolás Maduro podría ser investigado, acusado o incluso juzgado.

Estos son los líderes hasta ahora que fueron procesados por la CPI:

1. Muamar el Gadafi, Libia, 2011

El coronel Muamar el Gadafi gobernó Libia durante 42 años, entre 1969 y 2011, tras ascender al poder con un golpe de Estado. Su ejército mató a disparos a centenares de personas en la ciudad de Bengasi hace 10 años, tras ordenar perseguir “casa por casa, armario por armario” a miles que protestaban contra su gobierno en el marco de la llamada Primavera Árabe.

Las víctimas denunciaron torturas, arrestos arbitrarios y ejecuciones, entre otros crímenes. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó la Resolución 1970 el 26 de febrero de 2011, donde pidió a la Corte Penal Internacional abrir una investigación sobre el asesinato de civiles desarmados en Libia.

Este organismo emitió órdenes de detención cuatro meses después contra Gadafi, su hijo Saif al Islam (aún prófugo, con aspiraciones de presidir Libia) y su cuñado, jefe de seguridad del Estado libio, por crímenes de lesa humanidad.

La orden de arresto contra Gadafi se retiró en noviembre de 2011 debido a su muerte a manos de rebeldes libios. La situación en Libia fue la segunda referida por el Consejo de Seguridad de la ONU a la Corte Penal Internacional y la segunda investigación en un Estado no firmante del Estatuto de Roma.

2. Laurent Gbagbo, Costa de Marfil, 2011

La Corte Penal Internacional juzgó conjuntamente a Laurent Gbagbo, expresidente de Costa de Marfil, y el líder de la juventud Charles Blé Goundé por cuatro cargos de delitos contra la humanidad —asesinato, violación, otros actos inhumanos y persecución— cometidos por el gobierno contra la oposición entre 2010 y 2011, durante la violencia postelectoral en esa nación africana, donde murieron al menos 3.000 personas y se profundizó la división social.

El organismo ordenó en noviembre de 2011 sus arrestos y sus casos se juntaron en 2015. La Fiscalía de la CPI aseguró que Gbagbo preparó la estrategia violenta contra sus opositores. El juicio comenzó en enero de 2016 y, tres años después, ambos acusados recibieron la absolución de sus cargos por mayoría de los jueces.

La Fiscalía apeló la decisión en septiembre de 2019, pero, en marzo de 2021, la Cámara de Apelaciones de la CPI confirmó su decisión absolutoria. “La absolución de los señores Gbagbo y Blé Goudé es final, ahora”, informó.

El expresidente regresó a Costa de Marfil a mediados de este año.

3. Omar al-Bashir, Sudán, 2009

Omar al-Bashir era presidente de la República de Sudán desde 1993 cuando la Corte Penal Internacional emitió dos órdenes de detención en su contra, el 4 de marzo de 2009 y el 12 de julio de 2010, según precisa el organismo en su página web. Su gobierno llegó a su fin en 2019 con un golpe de Estado, el mismo mecanismo que usó el siglo pasado para llegar al poder.

Quienes lo destituyeron prometieron en febrero del año pasado entregarlo a la CPI para que respondiera por cinco cargos de crímenes de lesa humanidad —asesinato, exterminación, transferencia forzosa, tortura y violación— así como por dos cargos de crímenes de guerra y otros tres por genocidio entre 2003 y 2008.

Darfur fue el primer Estado donde actuó la CPI sin estar ese país apegado al Estatuto de Roma, en base a una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Transcurrieron cuatro años y tres meses entre el inicio de la investigación y la primera orden de detención en contra de Darfur. Su caso está en fase de prejuicio en la Corte Penal Internacional y se le considera aún prófugo.

Una vocera del actual gobierno de Sudán remarcó en agosto que al-Bashir, condenado en ese país por corrupción, sí sería entregado a la CPI.

Otros juicios internacionales

1. Slobodan Milosevic, Serbia y Yugoslavia, 2001

Slobodan Milosevic gobernó durante 13 años en Serbia (1989-1997) y Yugoslavia (1997-2000) con un discurso nacionalista que hablaba de “ciudadanos de primera” y los diferenciaba de etnias a su juicio inferiores. En el contexto político militar de desintegración de Yugoslavia y tres guerras civiles, se le apodó “El carnicero de los Balcanes” por ordenar ataques contra la población.

Un levantamiento popular lo derrocó en 2000. En 2001, las nuevas autoridades serbias lo capturaron en su residencia y lo entregaron al Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, creado en 1993 por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para juzgar ese conflicto en particular.

El de Milosevic es considerado el juicio por crímenes de guerra más importante en Europa desde el proceso de Nuremberg, en 1945, tras la Segunda Guerra Mundial. Lo acusaron de crímenes de guerra, contra la humanidad y genocidio. Su caso se cerró después de que lo hallaron muerto en su celda en La Haya en 2006.

Expertos en derecho consideran que el juicio de Milosevic favoreció la creación de un protocolo estándar de procesos penales internacionales, desvinculado de las responsabilidades de la ONU y sentó las bases para crear la CPI.

En noviembre de 2020, el presidente colombiano Iván Duque comparó a Nicolás Maduro con Milosevic, afirmando que lidera lo que calificó entonces como “la dictadura más brutal” de los tiempos recientes en América Latina.

2. Jean Kambanda, Ruanda, 1997

El Consejo de Seguridad de la ONU ordenó en noviembre de 1994 crear el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, a fin de investigar y sancionar el genocidio que se desarrollaba en esa nación africana.

Al menos 1 millón de personas, entre ellas 95.000 niños, fueron asesinadas en ese conflicto. Sectores radicales atacaron de forma planificada, sistemática y metódica a miembros de la etnia hutu durante al menos 100 días. Se acabó con 11% de la población y, se calcula, hubo violaciones a 250.000 mujeres.

El ex primer ministro interino de Ruanda, Jean Kambanda, resultó condenado en 1998 por el tribunal penal creado especialmente para ese caso. Lo arrestaron un año antes en Nairobi, capital de Kenia. Se declaró culpable por delitos de genocidio y crímenes contra la humanidad. El juzgado consideró que abusó de su autoridad y nunca se arrepintió de su actitud durante las matanzas.

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