Ropa, juguetes, libros, la Constitución actual. Todo esto, y más, se puede encontrar en el centro de Santiago sobre paños acomodados en el piso.

Este panorama no es nuevo en calles como Ahumada o Estado, pero el 2020 ofreció una tregua, dado que durante el año pasado la pandemia limitó la movilidad de las personas y también las posibilidades de salir a trabajar. Sin embargo, por estos días, y con una sostenible baja en los contagios por Covid-19, el comercio ambulante comienza de nuevo a tomarse las calles de la principal comuna de la Región Metropolitana.

La situación se experimenta en medio de la idea de la alcaldesa de Santiago, Irací Hassler (PC), quien el 22 de septiembre dijo estar llana a la posibilidad de entregar más permisos para que el comercio ambulante pueda funcionar en la comuna. “La política de solamente prohibición o mirar para el lado respecto de esto no dio buenos resultados y es por ello que nuestra apuesta es por el ordenamiento y la regulación”, dijo.

Para aterrizar la discusión, La Tercera solicitó a Carabineros la cantidad de vendedores ambulantes que han sido detectados trabajando sin permiso en pleno centro de la capital. Las multas, dijeron en la policía, corren por parte de los Juzgados de Policía Local.

Así, los datos dieron cuenta de un explosivo aumento de los casos de “comercio ambulante sin permiso municipal” registrado entre 2020 y 2021. Si a septiembre del año pasado se registraron 589 casos (en un caso puede haber más de una persona involucrada), durante lo que va de este 2021 ya van 1.349 casos. Esto representa un aumento de un 129%.

Otro dato que revela el alza de personas que fueron detectadas por Carabineros trabajando sin permiso es que en todo el 2020 los casos llegaron a 1.333.

A pesar del aumento entre 2020 y 2021, aún las cifras están lejos de sus días, prepandemia: entre enero y septiembre de 2019 se registraron 4.688 casos de comercio ambulante sin permiso.

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