La palabra que más escuchamos expresar todos los niños del mundo, y que aprendemos a imitar y usar es “te amo”, te quiero.

  • Sin embargo, cuando intentamos en la praxis, por el devenir, desde nuestra infancia a seres afectivos y sexuales, obtener en la realidad tal conjugación, nos encontramos con una gran dificultad para vivenciarla en forma sana.

De una u otra manera, desgraciadamente percibimos que nuestras relaciones están contaminadas por:

  • El narcisismo; los celos; la dominación; la posesividad; lo sado-masoquista; el egosintonismo; la maldición psicoanalítica; la compulsión a la repetición; lo neurótico; la auto-profecía cumplida; los conflictos de género.

Además de tantos otros elementos que, per se, dificultan la conexión, expresión  y conjugación auténtica  del verbo. Allí entonces, cobra sentido el adagio popular “el camino al infierno esta plagado de buenas intenciones

EL ARTE DE AMAR

Erich Fromm, en el libro el arte de amar, asevera que:

El amor no es un sentimiento fácil para nadie, sea cual sea nuestro grado de madurez. Todos los intentos de amar están condenados al fracaso, a menos que se procure, de modo activo, desarrollar la personalidad total y alcanzar una orientación positiva”

Irremisiblemente concluye:

  • En realidad, todos están sedientos de amor, ven innumerables películas basadas en historias de amor felices y desgraciadas, escuchan centenares de canciones triviales que hablan del amor, y, sin embargo, casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor.
  • Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar.
  • De ahí que para ellos el problema sea cómo lograr que se los ame, cómo ser dignos de amor. Para alcanzar ese objetivo, siguen varios caminos. Uno de ellos, utilizado en especial por los hombres, es tener éxito, ser tan poderoso y rico como lo permita el margen social de la propia posición.
  • Otro, usado particularmente por las mujeres, consiste en ser atractivas, por medio del cuidado del cuerpo, la ropa, etc.

La mayor parte de las personas lo piensa como una experiencia placentera con la cual se tropieza en la vida y nadie ve la necesidad de aprender el arte de amar. Todos tratamos de ser amados y no de amar y luchamos por conseguir ese objetivo”. Por la misma razón, todos procuramos ser encantadores, útiles e inocentes”.

En su definición de amor, nos señala que:

“El amor maduro o productivo ,es aquel en el que dos se vuelven uno, sin dejar de lado su individualidad y libertad”.

CRASO ERROR

Al analizar como es que convivimos e interaccionamos con este sentimiento, nos señala que:

  • Se infiere que amar es sencillo si se encuentra el objeto apropiado para amar o ser amado por él.
  • Este concepto romántico acrecienta la importancia del amado o la amada en desmedro de la función amorosa, construyendo la falsa imagen de que el problema del amor es el de un objeto y no el de una facultad.

Mágicamente, dos personas se sienten próximas, se sienten un solo ser. Instante increíble, sobre todo para quienes han permanecido solos e incomunicados. Todo se acrecienta si se armoniza con el eros.

  • Sin embargo, en la medida del tiempo, la intimidad decrece, su carácter milagroso se va esfumando y emergen antagonismos, desilusiones, fastidio mutuo que acaban la quimera, dejando a los partícipes con sus viejas sensaciones de soledad, dudas y resentimientos.

Aquí nace entonces nuestra inquietud y/o interrogante, la que trataré de desarrollar en nuestra columna y que no es otra que:

¿CÓMO APRENDEMOS A AMAR?

Para contestar nuestra interrogante expondré dos puntos de vista:

1.- Del clásico libro de Erich Fromm, El Arte de Amar;

2.- Mi punto de vista,  abordándola desde la experiencia de cuarenta años caminando junto a un innúmero de seres humanos que han abierto, en nuestras interacciones sus heridas, incapacidades, anhelos y procesos introspectivos, y la misma cantidad de años de interacción, mediante mis programas en radio, televisión y prensa escrita, que me han enriquecido notablemente, como para compartir hoy, con ustedes, esta columna, cuyo objetivo principal es que entendamos que nuestra salvación como especie , la encontraremos solo en el amor.

Les invito a recorrer esta columna con vuestra mente y corazón abierto a la reflexión, la introspección y la inteligencia suficiente y necesaria para salir de nuestras comprobadas incapacidades “amatorias”.

1.- PARA FROMM:

Se aprende a amar como un arte, interiorizando la teoría y la práctica de modo gradual y con la conciencia clara de que es un asunto de importancia primordial.

No nos damos cuenta como gastamos nuestro tiempo en conseguir éxito, renombre, dinero, ignorando esta alternativa vital de cuyo logro depende nuestra trascendencia y nuestro equilibrio psicológico.

Para Fromm, el amor es un acto de la voluntad, es la decisión de:

  • Amar ;
  • Cuidar;
  • Responsabilizarse;
  • Respetar y conocer a una persona.

LA SEPARATIDAD Y LA ANGUSTIA

“La vivencia de la “separatidad” es la fuente de toda angustia. Este estado de separación es la conciencia de nuestra precaria individualidad, la percepción que no pertenecemos a nuestro alrededor.

Fromm postula que el hombre “se volvería loco si no pudiera liberarse de su prisión y extender la mano para unirse en una u otra forma con los demás hombres, con el mundo exterior”, ya que:

  • Estar “separado” significa estar aislado, sin posibilidad alguna para realizar las capacidades humanas.
  • De ahí que estar separado signifique estar desvalido, ser incapaz de aferrarse el mundo –a las cosas y las personas activamente-; significa que el mundo puede invadirme sin que yo pueda reaccionar.

Por otra parte, avizoramos con un gran angustia, el hecho de haber nacido y de que moriremos antes o después de quienes amamos, de nuestra soledad y desvalidez frente a los ímpetos de la naturaleza y de la sociedad, y todo esto vuelve nuestra existencia separada y desunida.

  • La necesidad más profunda del hombre es, entonces, la de superar su “separatidad”, de abandonar la prisión de su soledad. El fracaso absoluto en el logro de tal finalidad significa la locura.

Para Fromm, el hombre en la búsqueda de superarla, lo ha intentado mediante los estados orgiásticos desenfrenados, cuya práctica aparece en todos los pueblos, ya sea en forma de:

  • Trances religiosos inducidos con drogas;
  • Asociados al alcohol, sexo y orgasmo sexual.
  • Es por ello, que aún hoy vemos al hombre en distintas culturas unirse en sectas con prácticas que nos asombran incluso por sus actos llenos de crueldad.

“Cualesquiera de las formas de unión orgiástica descritas no lo remedian, ya que, su contrariedad es que, no obstante, son intensas y ocurren en la mente y cuerpo, son fugaces y por lo mismo, necesitan de la repetición”.

  • La solución plena está en el logro de la unión interpersonal, la fusión con otra persona, en el amor.
  • Este deseo de fusión interpersonal es el impulso más poderoso que existe en el hombre.

PSICOLOGÍA DE REBAÑO

Para el autor, existe otro tipo de unión cimentada en la conformidad con el grupo, con sus costumbres, creencias y ritos:

La pertenencia al rebaño.

  • Sí soy como los demás, me visto, pienso, siento, según el modelo del grupo, estoy salvado de la espantosa experiencia de la soledad.
  • El costo es que en ella el ser individual se anula casi totalmente.

Conocedor de esta problemática humana, Fromm postula que los gobiernos y los políticos de los sistemas democráticos usan la sugestión y la propaganda para conseguir la conformidad; y que los sistemas dictatoriales usan el terror para promoverla.

  • “A veces el temor a la no conformidad se racionaliza como miedo a los peligros que podría sufrir el rebelde, pero, concluye, en realidad la gente quiere someterse en un grado mucho más alto del que está obligada a hacerlo…”

EL AMOR COMO SOLUCIÓN

Según el autor, la única solución válida para la separatidad, lo cual comparto plenamente, está en el logro de la unión interpersonal, la fusión amorosa.

  • Constituye su pasión más fundamental, la fuerza que sostiene a la raza humana, al clan, a la familia y a la sociedad
  • La incapacidad de lograrla significa insania, destrucción del sí mismo y de los demás.  

“El Amor es la solución madura al problema de la existencia humana”, dice Fromm. Mi reflexión al respecto es, resaltar que en esta búsqueda, corremos el riesgo de encontrar seres humanos que vienen dañados, destruidos como seres afectivos, y si nuestra angustiosa soledad, nuestra necesidad de sentirnos amados, nuestra falta de “filtros necesarios” para detectarles, es muy precaria, caemos en relaciones tormentosas, destructoras.

RELACIONES “AMOROSAS” SIMBIÓTICAS

Lo importante es que sepamos a qué clase de unión nos referimos cuando hablamos de amor:

  • ¿Trátase del amor como solución madura al problema de la existencia, o nos referimos a esas formas inmaduras de amar que podríamos llamar unión simbiótica?.
  • Fromm nos dice que las formas inmaduras se ven en “los enamoramientos simbióticos”. Éstos se nos representan en la sumisión o masoquismo donde la persona escapa del intolerable aislamiento, convirtiéndose en una parte de otra persona.

Ésta la dirige, la guía, la protege, es su vida y aire que respira.

  • El masoquista no corre riesgos, no está solo, pero no es autónomo, no se ha emancipado y carece de integridad.

El otro lado de esta unión es la dominación o sadismo:

  • El sádico escapa a la soledad incorporando a quien “ama”. La diferencia con el masoquista es grande, pues el sádico lastima, explota, humilla y el otro sufre.
  • En un sentido emocional profundo la diferencia es mínima. Ambos son incapaces de existir sin esta fusión patológica y simbiótica.
  • La forma pasiva de la unión simbiótica es la sumisión, o, para usar un término clínico, el masoquismo..
  • La forma activa de la fusión simbiótica es la dominación, o, para utilizar el término correspondiente a masoquismo, el sadismo.

OBSESIÓN VS AMOR

Una de sus manifestaciones, la cual más de alguno de ustedes la ha vivido, ya sea como sujeto u objeto, es cuando nos obsesionamos con el otro y realmente nos convencemos que amamos, o que nos aman, cuando en realidad es un proceso obsesivo compulsivo, por eso:

  • Cuando decimos que estamos “locos el uno por el otro”, no estamos definiendo lo cualitativo ni cuantitativo de la relación “amorosa”, ni mucho menos, la autenticidad del sentimiento, sino más bien, el grado de soledad en que estábamos antes de encontrarnos “amorosamente”.

LA SOLEDAD

Me detengo un momento para decir que, efectivamente la soledad, es hoy por hoy un gran problema en el mundo, ya que, más allá de la problemática existencial, nos encontramos con que:

  • La soledad es y ha sido un gran problema en la vida del hombre;
  • Nos lleva a perder la dignidad, el auto-respeto, en suma a “prostituirnos” por las migajas que el otro nos puede aportar;
  • Por lo mismo, su efecto es devastador en la vida de millones de personas;

Sobretodo en la infancia desamparada, ya que, cifras mundiales nos indican que el 50% de los niños se irán a dormir hoy, en hogares donde uno de sus padres no estará presente.

  • Los dolores, angustias y bloqueos afectivos serán la consecuencia terrible enlutando su camino amoroso.

Cada vez somos más incapaces para conservar los vínculos afectivos, motivo por el cual:

  • Las separaciones;
  • Los divorcios;
  • El abandono a nuestros hijos y nuestros mayores, es el pan de cada día.
  • Las separaciones dejan cicatrices y solitarios incapaces para rearmar su vida afectiva.

Las relaciones afectivas de hoy son complejas, difíciles y muchas veces, patológicas.

AMOR MADURO

En su quehacer y devenir, el hombre es libre, es el dueño de su afecto. Sforzini

Fromm, nos expresa que, en contraste con la unión simbiótica, el amor maduro implica unión a condición de preservar la propia individualidad. Es un poder que permite superar las barreras de la soledad y no obstante mantener la propia integridad.

Decíamos que Fromm planteaba que el amor es un arte, el cual se aprende, y que nos es necesario convertirnos en el instrumento de la práctica.

Vamos a considerar los aspectos más importantes para Fromm:

  1. Disciplina debe considerarse como fruto de nuestra propia voluntad, ingrediente que permite rescatar a las relaciones de sus malos momentos.
  2. Concentración es saber estar solo con uno mismo y esta debe ser una condición indispensable para la capacidad de amar; es la capacidad de vivir plenamente.
  3. La Paciencia es necesaria para lograr cualquier cosa y es indispensable.
  4. Respeto: el amor reside en el respeto, si no hay respeto, no hay amor. Es obvio que el respeto nace de la propia dignificación, emancipación y de la libertad. Respetar es permitir el desarrollo de la persona amada en su propio modo y no como yo quiero, para servirme, estar de acuerdo conmigo, asemejarse a mí o responder a mis necesidades.

Siempre he dicho y escrito que para tener cierta certeza de que “habitamos” en una relación amorosa madura, tengo que ser objetivo en la percepción del otro, y esto implica dejar utopías a un lado y ser verdaderos con nosotros y con el otro en el acto de unión. Sforzini 1983.

Por otra parte, es necesario que el hombre y la mujer logren la integración entre sus polos masculino y femenino, requisito y condición necesaria y suficiente para alcanzar la madurez en el amor.

  • En tanto a la referencia al amor maduro, quiero destacar, la falacia lógica que implica la noción de que el amor a los demás y el amor a uno mismo se excluyen recíprocamente.

La verdad es, que, si es una virtud amar al prójimo como a uno mismo, debe ser también que me ame a mí mismo, puesto que también yo soy un ser humano.

  • El amor por otros pasa por el amor a mi.
  • Si no me amo a mi mismo, no puedo amar a los demás.
  • La Biblia habla de amor a sí mismo cuando ordena “ama a tu prójimo como a ti mismo”.
  • Esto implica, que el respeto por la propia integridad y unicidad, el amor y la comprensión del propio sí mismo, no pueden separarse del respeto, el amor y la comprensión del otro individuo.
  • El amor a sí mismo está inseparablemente ligado al amor a cualquier otro ser.

EL AMOR COMO ACTO DE DAR

El amor lo descubrimos sólo en un ser humano libre, auténtico, evolucionado, y se manifiesta fundamentalmente en la capacidad de dar:

“No es rico quien tiene mucho, sino el que da mucho”, ‘dice Fromm.

  • Dar no es renunciar ni sacrificar nada, ni mucho menos una expresión mercantil de dar a cambio de recibir.
  • Quien siente el dar como empobrecimiento no es productivo.
  • Tampoco quien lo vive como sacrificio.
  • El amor no es una contabilidad.

Lo he dicho en otras columnas y charlas, dar lo mejor de si no es conformarse ni privarse, es participar de lo vivo de si al otro:

  • Alegría;
  • Interés;
  • Comprensión;
  • Tolerancia;
  • Humor;
  • Tristeza;
  • Llevar algo a la vida del otro. Les dejo este link de “balada para un loco” para que disfruten del sentido de llevar algo a la vida del otro: https://youtu.be/k7VbmmAtVxo

La capacidad de amar como acto de dar depende del desarrollo caracterológico de la persona, y significa:

  • Haber superado la dependencia;
  • El narcisismo;
  • El deseo de usar a los demás;
  • Si carecemos de tales cualidades tememos darnos, y por lo tanto amar.

Es por ello, que la expresión “te amo”, será banal o profunda y extraordinaria de acuerdo a mi zona más íntima.

AMOR MATERNO

La “buena madre” da su felicidad, su miel, y no sólo su leche, con esta frase  de Fromm iniciaremos una pequeña reflexión sobre algunas interacciones madre-hijo

El amor materno no sólo debe contribuir y fomentar la conservación de la vida del niño sino también debe:

  • Inculcar en el niño el amor a la vida:
  • El deseo de conservarse vivo mas allá del instinto.

El amor madre-niño crea una dependencia de esta última, necesaria, y a diferencia del amor erótico, donde dos seres separados se vuelven uno, en el amor materno dos seres que estaban unidos se separarán y, por lo tanto, una madre sana sicológica y emocionalmente alentará y cimentará el camino de su hijo hacia la autonomía, respetándole su individualidad.

  • La única forma de lograrlo es fomentar el desapego, la separación.

La separación del amor materno se hace más difícil, imposible si una madre no puede:

  • Amar a su esposo;
  • A otros niños;
  • A los extraños;
  • A todos los seres humanos;
  • Si no tiene una existencia propia.

Es la prueba máxima de la madurez y del amor maternal en forma extensiva.

  • Para llevar a un niño a conocer la felicidad, el amor y la alegría no hay nada como una madre que se ama a sí misma

AMOR ERÓTICO

Es erróneo confundir el deseo sexual con el amor, aunque el amor pueda inspirar el deseo de la comunión sexual, y esto es lo que lo diferencia del amor fraterno.

  • “El deseo sexual sin amor no conduce a la unión, salvo en sentido orgiástico transitorio”. (Fromm 1972).
  • A diferencia del amor fraterno o materno, el amor erótico es una unión con una única persona, exclusiva y no universal, siendo “la forma de amor más engañosa que existe”.
  • No hay que confundirlo con la experiencia de “enamorarse”, situación limitada por el hecho de llegar a conocer a la otra persona tanto como a uno mismo, o, mejor dicho, tan poco.

En cuanto a la relación erótica, si es también amorosa, significa establecerla desde la esencia del ser e implica un acto de voluntad fundamental, una decisión y un juicio, pues:

  • Si el amor fuese sólo un sentimiento que suele desvanecerse no habría la posibilidad de amarse toda la vida.
  • Por ello, la idea de una relación fácilmente disoluble, si no es exitosa, es tan errónea y superficial como la idea de que tal relación no debe disolverse bajo ninguna circunstancia.

AMOR SOCIAL: La satisfacción en el amor individual y social no puede lograrse sin la capacidad de amar al prójimo, sin concentración, longanimidad y método:

  • “En una cultura en la cual esas cualidades son raras, también ha de ser rara la capacidad de amar”. Fromm

La importancia social que el amor debiera tener, ya que el amor nos vincula no solo con el entorno familiar o la pareja, nos supedita a aquellos que están relacionados con nuestras actividades diarias.

Fromm propone que hay que pasar de la omnipresencia del interés económico donde los medios se convierten en fines, donde el hombre es un autómata:

  • Una sociedad donde el hombre ocupe un lugar supremo y la economía este para servirlo y no para ser servida;
  • Donde los otros sean tratados como iguales y no como servidores, es decir donde el amor no este separado de la propia existencia social.

EL EGOÍSTA

 Ya decíamos que, la mayoría supone, que el amor está constituido por el ser amado y no por la facultad de amar y llega a creer que el hecho de amar a “una determinada persona” prueba la intensidad de su amor”. Sin embargo,  la realidad es otra, y la representamos con el egoísta, el narcisista y el egocéntrico:

  • El egoísta no se ama a sí mismo. Se odia;
  • Tiene un bajo concepto de sí mismo y una baja autoestima.

¿Qué explicación tiene el egoísmo, si el amor a mí mismo y a los demás es conjuntivo?

La réplica es que “el egoísmo y el amor a sí mismo, lejos de ser idénticos, son realmente opuestos”.

  • Si un individuo sólo ama a los demás, no puede amar en absoluto;
  • Por el mismo motivo, si sólo se ama a sí mismo, nada sabemos sobre lo que es amar.

El egoísta ni tan siquiera llega a amarse a sí mismo:

  • Sintiéndose vacío;
  • Infeliz;
  • Preocupado por arrancar a los demás las satisfacciones que él no puede conseguir.

Fromm lo compara con una madre sobreprotectora:

  • Si bien ella cree ser cariñosa en extremo, en realidad siente por su hijo una hostilidad hondamente reprimida;
  • Más que un amor excesivo lo que muestra es la forma de compensar su total incapacidad de amar.
  • Exagera los cuidados para sobrecompensar su incapacidad de amar.

Es necesario aclarar, de acuerdo a mi experiencia, y algo que Fromm no considera en su libro, es que, no toda sobreprotección obedece a estos patrones, ya que:

  • Los padres que han tenido dificultades para “embarazarse”;
  • Que han tenido hijos prematuros, y/o que han tenido que ser mantenidos en incubadoras, desarrollan un miedo a perderlo, estableciéndose conductas sobreprotectoras.
  • Así como, tampoco menciona, que muchas madres, en forma inconsciente sobreprotegen a sus hijos o a alguno de ellos, para generar una dependencia que establecerá una relación simbiótica, de la cual el niño no podrá escapar.

Volviendo una vez más a Fromm, nos dice de la madre que describe en su libro y los efectos de su actuación sobre sus hijos:

  • En esencia poco se diferencia el efecto producido por la madre generosa y la madre egoísta, pudiendo ser peor la primera, por cuanto los hijos evitan criticarla, se sienten presionados por su “generosidad”; sienten la obligación de no desilusionarla”.
  • La generosidad neurótica de estas madres produce niños angustiados, tensos y temerosos de la desaprobación materna.
  • Así crecen como seres enmascarados, con muy buenos modales, e íntimamente desdichados.
  • Algo similar podría decirse de una persona ‘generosa’ que poco o nada quiere de sí mismo y sólo vive para los demás: no es feliz, es hostil hacia la vida, “la generosidad es una fachada que esconde un intenso egocentrismo”. (Fromm 1972).

Siempre he manifestado, parafraseando a Fromm,  que debemos enfrentar una verdad incuestionable, “Amar a los de nuestra propia sangre no es hazaña”, el amor sólo comienza a desarrollarse cuando amamos a quienes no necesitamos. Fromm 1972

TIPOS DE AMORES

Fromm finaliza el ensayo con una descripción de pseudo-amores generadores de neurosis:

  1. El amor correcto, sujeto a las apariencias;
  2. El idolátrico, que proyecta en el amado toda la luz y dicha y aunque se le describe como el único y gran amor solo muestra el vacío del idólatra.
  3. El amor sentimental, consiste en ser experimentado sólo en fantasía, añora el futuro o el pasado y escurre el presente.
  4. El amor iluso, surgido de la errónea creencia de que amar significa ausencia de conflicto.

EL NEURÓTICO Y EL AMOR

  1. Horney en el libro “La personalidad neurótica de nuestro tiempo” se plantea ¿Qué es el amor?, o ¿Qué entendemos por amor en nuestra cultura?

Se responde diciéndonos que:

  • “Suele definirse sencillamente el amor como aptitud de dar y recibir afecto, respuesta que si bien contiene cierta verdad, es harto simple para contribuir a esclarecer las dificultades con que tropezamos”. K. Horney

Nos describe, rasgos distintivos del comportamiento del neurótico ante el amor:

Afirma que inconscientemente, esto es, sin un conocimiento cabal de su conducta:

  • “El neurótico se halla preso en el dilema de ser incapaz de amar y, a la vez, de necesitar premiosamente el amor de los demás”, vulnerando con ello uno de los principios básicos de la normalidad en las relaciones e interacciones amorosas y que no es otra que la capacidad de dar y recibir afecto.

Por otra parte, resalta que:

  • “Uno de los rasgos predominantes de los neuróticos de nuestro tiempo es su excesiva dependencia de la aprobación o del cariño del prójimo.

Nos dice que  si bien:

  • “Todos deseamos ser queridos y sentirnos apreciados, en los neuróticos la dependencia del afecto o de la aprobación resulta desmesurada si se la coteja con la importancia real que los demás le conceden en su existencia.

Mas aún, nos hace reflexionar al exponer que:

  • “Si bien todos queremos gustar a los que nos agradan, los neuróticos están presos de un afán indiscriminado de estima o afecto, independientemente de su interés por la persona respectiva o de la trascendencia que adjudican a su opinión.
  • Verbigracia, pueden sentirse heridos por el mero hecho de que alguien no acepte sus invitaciones o deje pasar algún tiempo sin hablarles por teléfono, o aun si sólo disiente con ellos en alguna opinión.
  • Además existe una notable contradicción entre su deseo de recibir cariño y su propia capacidad de sentirlo o de ofrecerlo.

Hay un punto muy interesante de analizar cuando nos afirma que:

  • “Casi todos somos capaces de ser afectuosos en ocasiones, mas esta cualidad puede ir acompañada de una completa ineptitud para amar”.

La reflexión nos lleva a preguntarnos entonces por la motivación de la conducta afectuosa, y se repregunta: ¿es la expresión de una actitud básica positiva frente a los demás, o es, producto del miedo de perder al prójimo, o del deseo de tener al «partenaire» en sus manos?

Es ante esto, muy taxativa al afirmar que “no es posible adoptar como criterio del amor ninguna de sus actitudes manifiestas”.

Pues bien, va mas lejos aún, al definir que:

  • “La diferencia entre el amor y la necesidad neurótica de afecto estriba en el hecho de ser el sentimiento afectuoso primario en aquel, mientras en el neurótico el sentimiento básico lo constituye el impulso de recuperar su seguridad, y la ilusión de amar solo es secundaria.
  • De este modo, una persona podría con facilidad engañarse creyendo que ama a otra si, por ejemplo, solo la necesita por la aprobación ciega que esta le profesa.
  • Esto es tan válido, que en mis años de experiencia con parejas, he visto, una sexualidad exacerbada, sólo como una forma de regular la autoestima y la importancia ante el otro, para sobrecompensar la incapacidad de amar y/o para crear la falsa ilusión de una fórmula que buscan muchas parejas: desear=amar

La dependencia emocional que surge de la necesidad neurótica de asirse a alguien que ofrezca perspectivas de protección es muy afín con la actitud de sometimiento y se vincula íntimamente a ella.

Esa dependencia no sólo produce un sufrir incesante, sino que hasta puede resultar en verdad destructiva:

  • Existen relaciones en las que una persona queda en estado de inerme sujeción frente a otra, aunque advierta plenamente que tal relación es insostenible.
  • Está convencida de que el mundo se derrumbará si no obtiene de ella una palabra gentil o una sonrisa, e inclusive puede atacarla un auténtico acceso de angustia cuando se aproxima el momento en que aguarda su llamada telefónica, sintiéndose perdidamente desconsolada si aquélla se ve imposibilitada de verla.
  • A la persona dependiente le ofende su misma esclavitud, por tener que someterse, pero, sigue haciéndolo ante el temor de perder al otro.

¿CÓMO APRENDEMOS A AMAR?

 MI HIPÓTESIS.  

Primero que todo, lo hacemos mediante el aprendizaje que ocurre del interaccionar permanente con nuestros padres, familia y sucesivamente con los que se van incorporando a nuestras vidas, infiriendo desde sus conductas, en tanto y en cuanto:

  1. Hijos;
  2. Observadores de la interacción amorosa entre ellos mismos;
  3. De la relación e interacción con nosotros;
  4. De su relación e interacción con el resto del mundo en todos sus aspectos.
  5. Finalmente, de la interacción consigo mismo.

LA FUNCIÓN DEL PADRE Y LA MADRE EN EL DESARROLLO PSICO-SOCIAL DEL NIÑO

La manida frase:

 “Nadie nos enseña a ser Padres”, a la que recurre todo el mundo, es falsa:

  • Tenemos profesores asignados desde el primer día de vida para todas las materias en las cuales seremos “examinados”, a partir de las posteriores interacciones con nuestros congéneres durante el transcurso de nuestras vidas.

Se los presento:

  • Son nuestros padres y es por tal razón que, a partir de esa premisa, el modelo que he desarrollado es el siguiente:

NUESTRA INTERACCIÓN CON EL SI MISMO, EL AMOR Y LOS OTROS: EL PARADIGMA.

LA MADRE:

1.- Niño (a) interaccionando con la Madre, quien es:

  • El primer amor en la vida de todo ser humano;
  • “Primer amante” del niño.

Queda establecido entonces, que:

  • Mis relaciones amorosas y objetales estarán determinadas por mi primer contacto con esta figura amorosa primaria.
  • Será nuestro arquetipo.
  • De allí que la ausencia de la madre en la vida del niño en los primeros años, tiene al mundo cada vez más carente del amor.

EL PADRE

2.- Niño (a) interaccionando con el padre, quien es:

  • El segundo amor en la vida de todo ser humano;
  • Primer amante de la hija.
  • Como tal nos importa en la misma medida que en la interacción madre-hijo-hija.

Para la hija será la primera figura amorosa masculina de la que internalizará elementos para:

  • Su identidad como mujer;
  • Su cualidad de objeto amoroso deseado;
  • Su auto-estima y auto-imagen como mujer ante el hombre
  • La fusión de los sentimientos que internalizará de la interacción con mamá y papá.

LA AUTORIDAD: EL PARADIGMA

3.- Así también ambos son la primera y más importante interacción con la autoridad en nuestras vidas:

  • Prefijando muchos factores de nuestra personalidad al respecto, es decir, si seremos “normales”; pasivos; pasivos agresivos o agresivos ante y frente la autoridad.

Determinando también si seremos, posteriormente, como figuras de autoridad:

  • Autoritarios
  • Democráticos
  • Laissez faire

INTERACCIÓN ENTRE PAPÁ Y MAMÁ: EL PARADIGMA

4.- Niño (a) interaccionando con papá y mamá juntos

A veces uno de los padres, influye sobre el otro, y eso, puede determinar factores comportamentales para con los hijos que no siempre serán los más adecuados.

  • Verbigracia, uno puede inducir al otro al castigo físico sobre los hijos;
  • Un padre celoso puede interferir en la relación de apego entre la madre y su hijo.
  • Una madre celosa puede interferir en la relación de apego entre el padre y su hija.

LA “LECTURA” Y  FORMACIÓN DE SÍMBOLOS EN EL  YO: EL PARADIGMA

5.- Niño (a) interaccionando con la observación que hace de la interacción entre su padre y madre.

A partir de este punto, digo que:

El niño (a) se irá contestando y construyendo en su imaginario, en su simbólico, el constructo lingüístico, a partir del discurso de los “otros” y de la “lectura” que haga de ello, es decir, de la “inferencia” que le acompañará y definirá toda su vida, en tanto y en cuanto, a sus interrogantes de, que significa ser:

  • Hombre;
  • Mujer;
  • Hijo;
  • Padre;
  • Madre;
  • Como es efectivamente la relación e interacción entre el hombre y la mujer;
  • El amor;
  • El Sexo.

SÍMBOLO: CONSTRUCTO: PARADIGMA.

Por lo tanto:

Verá actuar a su padre y dirá:

  • ¡Ah!, eso es ser hombre;

Mirará y escuchará a su padre hablar sobre los hombres y concluirá:

  • ¡Ah!, eso es ser hombre;

Por otra parte, escuchará a su madre referirse sobre los hombres y dirá para sí:

  • ¡Ah! Eso es ser hombre.

Mirará y escuchará a su padre hablar sobre las mujeres y concluirá:

  • ¡Ah, eso es ser mujer!

Verá actuar a su madre y dirá:

  • ¡Ah, eso es ser mujer!

Por otra parte, escuchará a su madre referirse sobre las mujeres y dirá para sí:

  • ¡Ah, eso es ser mujer!

Este mismo ejercicio es aplicable a como integrará a partir de los discursos emanados de sus padres y otros, sus constructos lingüísticos sobre que es ser:

  • Madre;
  • Padre;
  • Hijo;
  • Pareja; otros. Sforzini 1983 Escuela Para Padres Radio Portales.

6.- RESPECTO A LAS OTRAS INTERACCIONES: EL PARADIGMA:

  1. Verá y escuchará a sus padres hablar y actuar en lo concerniente al amor, interaccionando con todos los actores posibles, incluido él.
  2. Leerá y modelará su arquetipo amoroso a partir de todas las interacciones a las que con su voluntad o sin ella, será sometido e invitado a participar.
  3. Posteriormente, ese será el derrotero que recorrerá y las materias que aprobará o reprobará en su vida, -de acuerdo al carácter normal o neurótico de sus profesores-, en el aspecto más importante de nuestra condición humana, que determina finalmente:
  • La apertura y el altruismo;
  • La falta de empatía;
  • El egocentrismo;
  • Narcisismo;
  • Lo “normal” o lo “neurótico” para sí y para con los otros.

LA INCERTIDUMBRE

  • ¿Con cuál “lectura” de todos los discursos se quedará y determinará su identidad como ser humano, social, sexual y afectivamente hablando?
  • ¿Cómo serán sus constructos lingüísticos al respecto en las distintas temáticas vitales para su existencia?
  • ¿Cuál será su verdadera capacidad amatoria? ¿Normal o neurótica?

EL YO Y SU INTERACCIÓN CON LO INTERNO-EXTERNO

 LA CONSECUENCIA DEL PARADIGMA

7.- Niño (a) interaccionando con el resto del mundo:

Tarde o temprano, vamos al mundo y :

  • Obtenemos en la interacción, los “certificados y diplomas” que nos van diciendo quienes somos;

Es decir, emergen en los discursos de los otros y en los propios:

  • Las congruencias e incongruencias respecto al constructo lingüístico que se generó al interior del núcleo familiar y que por una “osmosis” sico-social-afectiva incorporamos, definiéndonos en la conjugación total del verbo. Sforzini 1986

EL CONSTRUCTO FINAL: LA AUTOIMAGEN-LA AUTOESTIMA

¿Drama o Felicidad?

8.- Niño (a) interaccionando consigo mismo.

Somos lo único que verdaderamente poseemos.

  • Nos tenemos a sí mismos, a pesar que no siempre tenemos cabal conciencia de lo que ello significa.

Sin embargo,  como resultante final, representará:

Todos y cada uno de los elementos mencionados por mi, en la presente columna, son los factores que determinarán en gran medida, incluyendo la carga genética –herencia- en nuestra condición de ser único-, con las inferencias de “la lectura” de todo lo vivido incorporado, introyectado.

Así como nuestro quehacer y devenir con la imagen interiorizada de sí mismo en tanto y en cuanto a:

  • Sujeto social;
  • Afectivo;
  • Sexual;

básicamente a partir del discurso que le contiene, le denota y connota.

Es aquí, dónde finalmente, el constructo lingüístico se manifiesta con toda intensidad.

NUESTRAS NECESIDADES

Hoy entendemos que las criaturas no crecerán normalmente sin el contacto efectivo y afectivo de otros.

Esta inmediación transcurre en las transacciones íntimas  durante:

  • La muda ya sea de ropa o pañales;
  • La alimentación;
  • Al “sacar los chanchitos”;
  • El lavado;
  • Las caricias de los padres para con sus hijos.

Los Transaccionalistas afirman que algo inherente en el contacto físico estimula la química del infante hacia el crecimiento mental y físico.

  • Razón por la cual, los infantes que son desatendidos, abandonados o que por alguna razón no experimentan suficiente contacto físico sufren un deterioro mental y físico que puede llevarlos incluso hasta la muerte.

LO SEXUAL Y EL AMOR

El amor no es el corolario del deleite sexual; la felicidad sexual es el resultado del amor, de la intimidad y la complicidad fluyendo de un cuerpo al otro en la unión sublime de la entrega amorosa. Sforzini 1983 Radio Portales, “Portaleando la Tarde” con Ricardo Calderón. Primer programa en un mass media, de Educación Sexual en Chile.

Los problemas sexuales más frecuentes:

  • Frigidez en la mujer;

Disfunciones  sexuales en los hombres-, en cualquiera de sus formas:

  • Eréctil;
  • Eyaculativa, demuestran que la causa reside  en las inhibiciones que impiden amar.

El recelo o el odio al otro sexo, están en la raíz de las dificultades que impiden a una persona:

  • Entregarse por completo;
  • Actuar espontáneamente;
  • Confiar en el otro;
  • Lograr la intimidad y complicidad necesaria y suficiente;
  • Respetar al otro.
  • Podría afirmar taxativamente, que, “en el acto íntimo, en el encuentro sexual, se conoce el carácter del hombre”.

LOS EYACULADORES PRECOCES

Los eyaculadores precoces son sujetos marcadamente narcisistas, su objeto de amor son ellos mismos, padecen de una alta estimación de su pene, al mismo tiempo de un gran temor a perderlo.

  • El eyaculador precoz tiene, como fundamento de su conflicto, la liberación de actitudes agresivas hacia la mujer, temor a ésta y a la castración.
  • Se mienten a sí mismos -y a la mujer-, tras la fantasía de que la eyaculación precoz ocurre debido a su gran excitación, encubriendo el carácter patológico real que esta perturbación tiene.
  • Aparentan dar, pero no lo hacen, excitan y frustran a la mujer, vengándose de ellas por conflictos no resueltos con la madre.
  • De esta manera, con otras mujeres realizan una venganza por las primitivas frustraciones con la madre, de quienes han sido muy dependientes.
  • La eyaculación precoz es la expresión de sus deseos agresivos contra la pareja,  en tanto hace fracasar el coito.
  • Es una demostración fehaciente de su incapacidad de amar a la mujer
  • Para muchos autores, entre los que me incluyo, se sostiene la posibilidad concreta de conflictos homosexuales no resueltos.

YO TE AMO ¿TU ME AMAS?

En la interacción “amorosa” de la sexualidad, es muy importante poder encontrar y, discernir, que es lo que está en juego en la “disfunción sexual”,  sea esta, eyaculativa o eréctil, ya que el modo de intervenir eficazmente es diverso según se trate de un síntoma o de un acting out.

  • Pero, más importante para la mujer, es entender que no puede ser amada por quién tiene conflictos con su sexualidad, ya que, finalmente, ésta será siempre expresión de un conflicto madre-mujer-amor-sexo no resuelto, donde, frecuentemente encontramos:
  • Narcisismo;
  • Egocentrismo;
  • Conflictos de género;
  • Posibles conflictos homosexuales no resueltos
  • Odio o graves resentimientos contra la mujer;
  • Necesidad de venganza encubierta en la seducción y el acto;
  • En suma, una incapacidad de amar a la mujer.

Si un hombre o una mujer sexualmente inhibidos pueden dejar de temer u odiar al otro, al descubrir, ya sea, consciente o inconscientemente  sus conflictos de género, serán entonces, capaces de amar,  y, sus problemas sexuales estarán resueltos.

  • Por lo tanto, el solo conocimiento sobre técnicas sexuales no le servirá de gran ayuda, de allí el gran fracaso de las terapias sexuales que sólo apuntan a la “parte técnica” del conflicto. En una sociedad, desatinadamente de la “forma” en la que co-existimos, la solución a nuestros vitales conflictos, se encuentra muy lejana.

LOS PSICÓPATAS, LOS MANIPULADORES  Y EL AMOR

Existen otras formas de hacerse atractivo, que utilizan tanto los hombres como las mujeres, tales como:

  • Tener modales agradables y conversación interesante;
  • Ser útil;
  • Modesto;
  • Inofensivo;
  • Embaucadores

Muchas de las formas de hacerse querer son iguales a las que se utilizan para alcanzar el éxito, para «ganar amigos e influir sobre la gente. Fromm El arte de Amar.

  • Y aquí está el peligro, la posibilidad de ser manipulados por las personalidades psicopáticas o los psicópatas integrados, ya que ellos detectan “nuestra desesperación por ser amados, por sentirnos importantes para alguien” Sforzini 1984.-
  • Su aproximación es fría, calculadora, buscando las “debilidades” para aprovecharse de sus propiciatorias víctimas, haciéndoles creer que les aman, que quieren exactamente lo mismo que ellas necesitan imperiosamente. Sforzini 1984

Pues bien, la persona que de una manera explícita o implícita infunde esperanzas de esta naturaleza será automáticamente revestida de gran importancia:

  • Sentimiento que de inmediato se manifestará como ilusión de amor, de romper la soledad, de salir de la desesperanza;
  • Dichas esperanzas pueden despertarse por el solo hecho de ser tratado con gentileza por alguien que ostente poder o influencia, o que meramente impresione poseer mayor seguridad, que le otorgue un sentimiento de certeza, que le de un cierre a sus ambigüedades e incertidumbres.

Sin entender ni comprender que es el comienzo de una gran estafa, ya que, acaba de dar entrada, le ha abierto la puerta al más peligroso y dañino ser humano, si es que puede llamarse así a un psicópata integrado, ya que al no ser portadores de un superyó –que es quién se mueve por el principio de la moralidad- no tiene:

  • Capacidad de empatizar;
  • No experimenta sentimientos de culpa, ni remordimientos;
  • Es incapaz de amar;
  • El otro es la prolongación de si mismo, por lo tanto, la relación se establece sólo si se puede aprovechar, explotar, usar en beneficio propio;
  • Es decir, usted es solo importante para el psicópata integrado si puede servirle para algo, caso contrario, usted no existe;
  • Ellos cosifican a las personas, pera ellos, usted es un objeto, una cosa, nunca un ser humano;
  • Aquellas lectoras de este columna, habrán experimentado en carne propia estas palabras, ya que fueron explotadas económica y sexualmente, y si tuvieron hijos con estos abominables sujetos, se encontraron con todos sus sueños de una familia absolutamente destrozados
  • Nunca asumen sus responsabilidades económicas para con sus hijos, inventan una y mil excusas no solo para no cumplir, peor aún, se hacen mantener por su mujer, esposa –pareja.

LOS SIGNOS DE PELIGRO

En estos siniestros personajes, la capacidad para amar a alguien que no sea ellos mismos esta gravemente perturbada:

  • Como es el caso de los manipuladores, los neuróticos y los narcisistas;
  • En los psicópatas, en los de trastorno de personalidad psicopática y en los psicópatas integrados , tema de una próxima columna, la capacidad de amar, es inexistente

Por lo mismo, estos individuos exhiben una apariencia amistosa y afectuosa que es muy engañosa:

  • Ella tiene todo el aspecto de la realidad, pero, es la parte más insubstancial, que, como un traje de disfraz, es solo usada esporádicamente.

Cuando intimamos con estas personas, y/o tomamos mayor conocimiento de su historial afectivo,  a través de una relación más prolongada:

  • Advertimos su total incapacidad para interesarse intensa y verdaderamente por cosa alguna que no les repercuta o concierna vitalmente a ellos mismos.

Además, cuando nos enfocamos en su personalidad, mediante “el microscopio de la psicopatología”, descubrimos:

  • Frialdad e indolencia acentuada;
  • Auténtica suspicacia y odio;
  • Un deseo de aprovecharse de todo aquel con quien entran en contacto;
  • Consideramos incompatible con nuestra noción del amor que una persona solo utilice a otra para perpetrar determinado propósito, es decir, exclusiva o principalmente porque responde o satisface a ciertas necesidades.
  • Esto sucede, claro está, cuando el prójimo no es amado por si mismo, sino deseado para lograr una reivindicación, ya que sienten que el mundo “se los debe” y por ende los otros tienen la obligación de satisfacerle sexual , económica, etc.
  • Como lo he dicho en otros artículos, charlas o programas de radio y televisión, les falló la madre, entonces andan “mamando” en todas partes, y lo que es más grave, “lo hacen a la buena o la mala”.
  • Agreden por ejemplo, sexualmente a sus parejas si estas no quieren ya más relaciones íntimas, entonces, “las violan”.
  • “Aunque el amor es incompatible con el aprovechamiento de la persona amada para obtener alguna gratificación, no significa ello que habrá́ de ser plena y exclusivamente altruista y abnegado. Tampoco es cierto que solo merezca llamarse amor el sentimiento que nada exige para sí”. Karen Horney
  • El fácil rechazo que sobreviene cuando la persona supuestamente amada no atiende algún deseo del sujeto, denuncia que no nos encontramos ante un consistente sentimiento de genuino cariño y amor.
  • Es evidente que en estos casos falta uno de los factores esenciales que integran nuestra noción del amor: ya la solidez, ya la constancia del sentimiento.

LA FALSA ILUSIÓN, EL ENCUENTRO “FALSIFICADO”.

Fromm nos dice en el libro ya señalado que:

“Si dos personas que son desconocidas la una para la otra, como lo somos todos, dejan caer de pronto la barrera que las separa, y se sienten cercanas, se sienten uno, ese momento de unidad constituye uno de los más estimulantes y excitantes de la vida.

  • Y resulta aún más maravilloso y milagroso para aquellas personas que han vivido encerradas, aisladas, sin amor.
  • Ese milagro de súbita intimidad suele verse facilitado si se combina o inicia con la atracción sexual y su consumación.
  • Sin embargo, tal tipo de “amor” es, por su misma naturaleza, poco duradero.

Cuando las dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde cada vez más su carácter milagroso, hasta que su antagonismo, sus desilusiones, su aburrimiento mutuo, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial.

  • No obstante, al comienzo no saben todo esto: en realidad, consideran la intensidad del apasionamiento, ese estar «locos» el uno por el otro, como una prueba de la intensidad de su amor, cuando sólo muestra el grado de su soledad anterior.
  • Muchas de estas relaciones transcurren bajo el disfraz del amor, es decir, con la convicción subjetiva del cariño, cuando ese “amor” en verdad sólo consiste en que el sujeto se aferre a los demás para satisfacer sus propias necesidades psíquicas, sexuales, económicas.

Debemos entender y comprender de una vez por todas, que el respeto y el amor sólo es posible si yo he alcanzado autonomía:

  • Es decir, si puedo caminar sin arbotantes, sin tener que dominar o explotar a nadie.

EL ABUSO

Cuando por nuestras incapacidades para amarnos y amar entramos en las relaciones alternativas al amor como lo son las relaciones “simbióticas y/o neuróticas, y peor aún, entramos en una relación con un psicópata integrado, podemos consentir que ocurra el abuso, cuya diferencia estará en lo cuantitativo más no en lo cualitativo:

  • En tales casos, reprimimos toda exigencia y crítica para con el otro, mostrándonos dispuestos a dejarnos abusar por él, sin defensa alguna, y resignarnos siempre a ayudarlo, sin discriminaciones.
  • A veces, la persona se percata de que sus actos se originan en la angustia, pero comúnmente no  reconoce que llega hasta la renuncia de sus propios deseos.

La conducta general de la sumisión, el lema regente es:

  • Si cedo, si doy lo que me exigen, no me harán mal, no me abandonarán;

La actitud de sumisión también puede servir al propósito de obtener la calma mediante el supuesto  “cariño” del abusador:

  • Cuando éste alcanza tal importancia en una persona que su sentimiento de seguridad en la vida depende de él, se hallará pronta a pagar cualquier precio por el “cariño”, “el amor”,  disposición que, en el fondo, implica someterse a los deseos ajenos, disposición explotada por los psicópatas integrados.

Sin embargo, su actitud de sumisión  perseguirá realmente el propósito de atraérselo, para lograr protección, ya que el abusado también es incapaz de una relación amorosa sana y altruista. Algunos autores hablan del complemento del psicópata.

  • Por las razones que nacen del recorrido señalado en esta columna, hay personas que sólo pueden sentirse seguras, si se someten severamente;
  • En ellas la angustia es tan intensa y tan completa la desconfianza ante el cariño, ante el amor, que no cree en la posibilidad de lograr una vida plena y feliz, esto debido a un “masoquismo moral”, adoptando una postura de vida pesimista y masoquista.

En una columna anterior decía ¡basta ya de tanta miseria!, hoy les digo, por el bien de la humanidad: ¡Aprendamos a Amar!

COROLARIO

Los puntales primordiales de una buena relación, ya sea, de pareja, de amistad o familiar, son:

  • La confianza;
  • El respeto;
  • La sensible comunicación;
  • La empatía y la reciprocidad.

En una relación de pareja, la atracción física y una sexualidad sana son el complemento imprescindible para la felicidad y el deseo de permanecer junto al otro, aquí se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos.

Sin embargo, no debemos olvidar, tal como nos dice nuestra propia experiencia y genialmente expresada por Fromm:

  • “Prácticamente no existe ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones, y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor.
  • Si ello ocurriera con cualquier otra actividad, la gente estaría ansiosa por conocer los motivos del fracaso y por corregir sus errores –o renunciaría a la actividad-.

Puesto que lo último es imposible en el caso del amor, sólo parece haber una forma adecuada de superar el fracaso del amor, y es examinar las causas de tal fracaso y estudiar el significado del amor

“Por último, no olvidemos que la única prueba del amor y sanidad de la relación, ya sea:

  • De padres e hijos;
  • De pareja;
  • De amigos;
  • Familiar;
  • De una nación;

Es la salud, vitalidad y alegría de los implicados en ella. Sforzini Radio Gigante 1990.

Sin amor, la humanidad no podría preexistir un día más, peligrosamente,  estamos en una espiral autodestructiva como especie”. Víctor Sforzini Radio Gigante 1990.

Por lo mismo recordemos para siempre que:

El amor inmaduro dice: “Te amo porque te necesito”.

El “amor” psicopático dice: “Te haré creer que te amo porque:

  • Te necesito para explotarte;
  • Abusar de ti en todos los aspectos, material, sico-emocional, sexual y social;
  • Para vengarme de mi madre a través de ti.

El amor maduro dice: “Te necesito porque te amo”.

Por Víctor Sforzini

Referencias

Erich Fromm “The Art of Loving” HarperCollins editorial 1956 129 páginas

Karen Horney “The Neurotic Personality Of Our Time” W.W Norton & Co 1937 299 páginas

Víctor Sforzini 1974-2021 Artículos, Clases, Programas Radio y Televisión