Dos buses quemados en la intersección de Patricio Lynch con San Pablo. Esa fue una de las postales que dejó este jueves una nueva jornada de manifestaciones en Santiago. El hecho, que obligó a pasajeros y choferes a descender tras las amenazas y golpes de una turba, se registró en las cercanías del Internado Nacional Barros Arana (INBA) y estuvo sucedido por otra serie de incidentes en el Metro y también en comunas como Providencia, donde se convocaron marchas durante la tarde.

El complejo escenario en materia de orden público ha coincidido con el triunfo del Rechazo en el plebiscito constitucional del pasado domingo, pero también con el aterrizaje de la nueva ministra del Interior, Carolina Tohá, al gobierno del Presidente Gabriel Boric. A menos de 48 horas de asumir en el cargo, la secretaria de Estado ya tiene un flanco abierto en la calle, el que de cara a un nuevo aniversario del golpe de Estado -este domingo- podría intensificarse.

El dilema de cómo actuar ante la protesta estudiantil no es baladí para esta administración y tampoco para Tohá. De hecho, cuando fue alcaldesa de Santiago, el propio Boric criticó a su ahora ministra por desalojar la toma del Instituto Nacional, mientras sectores del centro y la derecha le pedían “mano dura”. Es recordado que al inicio de su administración en la comuna la militante PPD se resistió a emprender acciones contra los estudiantes.

Tal como en ese periodo, la ahora titular de Interior ha mirado con inquietud la situación de las calles. Y si bien en su primer día resolvió querellarse por distintos desórdenes, lo que se repitió este jueves con el caso de los buses quemados, ha sido el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, quien ha salido a hacer esos anuncios. “Aquí no hay una representación de demandas del pueblo chileno, aquí hay hechos de violencia”, dijo ayer el subsecretario.

Consultado sobre si con el arribo de Tohá vendría un cambio de criterio para enfrentar las manifestaciones, Monsalve aseguró que “el gobierno no actúa en base al criterio de una sola persona. La ministra Carolina Tohá es la ministra del Interior y Seguridad Pública, es quien coordina el gabinete y por supuesto que expresa la decisión del gobierno y la decisión es querellarse, es no tolerar la violencia ni el desorden, y esa es la decisión del gobierno y por supuesto también, la decisión de la ministra del Interior”.

Ante este escenario, el gobierno ha recibido críticas de sectores del Partido Comunista, desde donde han advertido que no se pueden aplicar las mismas lógicas en contra de la manifestación social. Así lo expresó, por ejemplo, el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue.

“Los hechos de violencia en estos días, sin duda, son condenables, como también lo es continuar con la criminalización de las manifestaciones sociales. Solución es escuchar, dialogar y resolver demandas. Medidas represivas a la vieja usanza ¡no nos conducen a ninguna parte!”, escribió en su cuenta de Twitter tras conocerse las querellas de La Moneda.

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