Están siendo unos días complicados para todos los miembros de la familia Windsor. Especialmente para la reina Isabel II, que ha encontrado en dos personas inesperadas los mayores apoyos para estos momentos de duelo.

Tal y como explican desde el portal Vanitatis, se podría esperar que fueran sus hijos, el príncipe heredero Carlos, la princesa Ana, el príncipe Andrés, duque de York, y el príncipe Eduardo (quien en teoría recogerá el testigo como duque de Edimburgo), o incluso su nieto, el príncipe Guillermo, en quienes hubiese encontrado, pero no, se trata de su nuera.

La soberana ha hallado en Sophie Wessex, la esposa de su hijo más pequeño, a la persona que mejor está ayudándole a superar la pena por el fallecimiento de su marido, y por ello no sorprende que haya sido vista entrando y saliendo de Buckingham Palace.

Fuentes consultadas han afirmado que Sofía de Wessex, de 56 años, se yergue esta semana como una “importante fuente de consuelo” para la monarca, afianzando con ello una relación muy estrecha que proviene de varios años atrás, dado que Isabel II siempre ha admirado su discreción y que siempre anteponga la familia, sobre todo en su saber estar.