La suspensión por 11 meses, de los cuales ya lleva cuatro cumplidos, le significa un importante alivio a Nicolás Jarry, ya que los alegatos se podrían haber extendido por mucho tiempo. “Lamentablemente, y con mucha humildad, he decido aceptar el acuerdo ofrecido por la Federación Internacional de Tenis y su sanción de 11 meses, que me permitirá volver a competir en noviembre. Extender estos procesos legales solo sumarían más estrés e incertidumbre a mi futuro profesional”, expresó el tenista, por medio de una carta. En este contexto, Jarry asumió la responsabilidad por la ingesta involuntaria de estos suplementos contaminados.

El fallo de la ITF, además, indica que Nico deberá devolver los premios obtenidos durante el periodo. “De conformidad con los artículos 9.1 y 10.8 del Programa, todos los puntos de clasificación y el dinero del premio obtenido por el Sr. Jarry en el evento y los eventos posteriores quedan descalificados”, señala el escrito que detalla el proceso.

De este modo, la sanción implica que deba devolver los US$ 200 mil que obtuvo por haber participado en las finales de Copa Davis en Madrid, según la repartición interna del equipo nacional, además de US$ 45 mil por haber disputado los singles y US$ 16.750 por sus partidos de dobles en la ATP Cup, además de US$ 2.665 de su paso por la qualy del ATP de Adelaida, lo que totaliza US$ 264.415.

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