Este martes, el ministro de Educación, Marco Antonio Ávila, abordó los hechos de violencia que se han registrado de forma paralela al retorno a la presencialidad escolar, afirmando que “nos equivocamos” al mantener los colegios cerrados durante la pandemia.

“Yo creo que efectivamente nos equivocamos. La falta de socialización de dos años fue muy grave, afectó. Por eso nosotros apostamos por la presencialidad. El Presidente (Boric) lo ha dicho: las escuelas son las primeras en abrir y las últimas en cerrar”, sostuvo el secretario de Estado al respecto.

En ese sentido, en entrevista con Cooperativa la autoridad recordó que “Latinoamérica, en particular Chile, tuvo 71 semanas los colegios cerrados. La comparación con países de Asia, Europa y África, es que la mayoría tuvo colegios cerrados entre 35 y 40 semanas”.

Con lo anterior, la autoridad fue consultada por la postura de la ex oposición cuando el entonces ministro Raúl Figueroa abogaba por la presencialidad. De hecho, tras conocer las declaraciones de Ávila, el ex titular de la cartera recordó a través de sus redes sociales la “acusación constitucional en septiembre de 2021 por querer abrirlos”.

En esa línea, Ávila explicó que “lo que sucedió ahí -me podría pasar a mí, por si acaso- fue falta de diálogo. Por eso he abierto las puertas del ministerio, me he reunido con todo el mundo y no tengo ningún problema de recibir a todos los gremios; pero con total claridad de que la política pública la fijamos nosotros”.

Ahora bien, respecto a cómo enfrentar los hechos registrados en las últimas semanas, que incluso incluyeron suspensiones de clases en dos establecimientos del país, luego de que las comunidades fuera amenazadas con una “masacre escolar”, el ministro señaló que “en el caso del sistema educativo hay una especie de reseteo (…) el sistema olvidó que esto era volver después de dos años, donde la salud mental, en general, se deterioró, en donde muchas familias perdieron su empleo, donde muchos niños perdieron familiares”.

“(No) evitar las consecuencias (de la pandemia) en términos de socialización fue un error. No considerar una vuelta gradual, paulatina, y que permitiera, sobre todo, enfocarse en el desarrollo de habilidades socioemocionales, fue lo que no se hizo”, aseguró al respecto.

“Es importante reconocer que en el sistema educativo chileno hay un plan de convivencia escolar (…) Lo primero es reactivar esa política que existe en el país”, añadió.

Finalmente agregó que “estamos determinando, junto con la Superintendencia (de Educación), dónde hay más focos de situaciones conflictivas. Eso vincularlo con las distintas seremías a lo largo del territorio y hacer una intervención directa en esos establecimientos. Claramente esa es una actividad que será muy discreta, porque la idea es no estigmatizar a los establecimientos”.

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