El laboratorio alemán BioNTech, aliado de Pfizer, espera tener a más tardar “en dos semanas” los primeros resultados de los estudios que determinarán si la nueva variante de COVID-19 detectada en Sudáfrica es capaz de escapar a la protección de la vacuna, dijo una portavoz.

“Hemos lanzado de inmediato estudios sobre la variante B.1.1.529″, que “difiere claramente de las variantes ya conocidas porque tiene mutaciones adicionales en la proteína spike” característica del virus SARS-Cov-2, explicó la portavoz a la agencia de noticias AFP.

“Pfizer y BioNTech se prepararon hace varios meses para ajustar su vacuna en menos de seis semanas y entregar las primeras dosis en 100 días” si una variante resultaba resistente.

El descubrimiento de la nueva variante por parte de los científicos sudafricanos ha desatado la alarma mundial, en medio de la preocupación de que sus numerosas mutaciones puedan hacerla aún más peligrosa que la cepa Delta, altamente contagiosa.

Varios países, como Reino Unido, Italia, Alemania y Singapur, han tomado medidas para restringir los viajes desde Sudáfrica y así evitar la propagación de la variante.

Sin embargo, Pfizer afirmó que incluso si su inyección, basada en una novedosa tecnología de ARNm, tuviera que ser modificada, los cambios podrían hacerse rápidamente.

Este viernes, la Organización Mundial de la Salud anunció que convocará una reunión de expertos para evaluar la nueva variante, en medio de una creciente preocupación a nivel mundial.

El objetivo del encuentro, según ha anunciado el organismo sanitario internacional de Naciones Unidas, es determinar si esta variante “debe ser designada como variante de interés o variante preocupante”. El vocero de la OMS, Christian Lindmeier, dijo que el grupo de asesoramiento técnico de la agencia de la ONU y otros expertos en la evolución del virus estaban consultando con los investigadores sudafricanos.

Hasta el momento se notificaron casi 100 secuencias de la variante, y los primeros análisis muestran que tiene “un gran número de mutaciones” que requieren más estudios, dijo Lindmeier.

La doctora Maria Van Kerkhove, epidemióloga líder de la OMS, apuntó que todavía no se conoce mucho esta nueva variante, ya que apenas hay “menos de 100 secuencias genómicas completas disponibles”. En cualquier caso, ha apuntado que “lo que sí se sabe es que esta variante tiene un gran número de mutaciones y la preocupación es que cuando tienes tantas mutaciones eso puede tener un impacto en cómo se comporta el virus”.

Así, ha señalado que por el momento es pronto para saber la gravedad de la aparición de esta nueva cepa del virus. “Tardaremos unas semanas en comprender qué impacto tiene esta variante. Hay mucho trabajo en marcha. Es una variante que se está monitorizando. Discutiremos si se convertirá en una variante de interés o de preocupación y, si es así, le daremos un nombre griego, pero es algo que hay que vigilar”, ha explicado.

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