Un permiso constitucional de José Miguel Insulza (PS) y un “pareo” de Felipe Harboe (PPD). Ambas acciones podrían marcar el futuro de la acusación constitucional que impulsó la oposición en contra del ahora suspendido intendente de la Región Metropolitana, Felipe Guevara (RN), que será votada por el Senado este martes.

El capítulo único del libelo –que fue aprobado por la Cámara de Diputados con el piso mínimo de votos necesarios- le imputa al exalcalde de Lo Barnechea el haber impedido el cumplimiento de derechos garantizados por la Constitución, luego de que dispusiera un amplio despliegue policial para evitar las manifestaciones no autorizadas en Plaza Italia. De ser aprobada, la autoridad quedará inhabilitada de ejercer cargos públicos por cinco años.

Para que la acusación logre su objetivo requiere de la mayoría absoluta, es decir, de 22 senadores. La oposición, por un lado, si bien cuenta con 24 miembros en esa corporación (incluyendo al independiente Carlos Bianchi, que suele jugar el papel de voto dirimente en estos lances), hasta el momento al menos dos senadores han comunicado a sus pares que no estarán el día de la votación, lo que deja a al sector con el número justo de votos. El oficialismo, por su parte, tiene 19 parlamentarios.

Es decir, basta una baja más en la oposición para que la acción contra Guevara fracase y le devuelva su puesto, del que está suspendido desde que el 23 de este mes los diputados aprobaran su primera fase .

La gente del Pánzer socialista cuenta que el exministro del Interior pidió un permiso constitucional para ausentarse mientras se revise el libelo debido a “compromisos internacionales”. La misma versión dice que ya habría salido del país. Volvería en ocho días más, cuando ya todo haya terminado.

Por el otro lado, el senador PPD Felipe Harboe estará “pareado” con su par de Chile Vamos, Víctor Pérez (UDI). Además, durante esos días estará en la Región de Ñuble.

Desde La Moneda han realizado intensas gestiones con los parlamentarios de la ex Nueva Mayoría y afirman que ya contarían con los respaldos necesarios para sortear con éxito la ofensiva opositora. Sus esfuerzos se han concentrado en la DC, partido donde -dicen- ven más margen para que no aprueben el libelo. Desde el oficialismo apuestan a que algunos puedan rechazar la acusación, mientras que otros simplemente se resten.

Las ausencias Insulza y Harboe no son los únicos factores que complican los cálculos opositores. Desde las colectividades con presencia en el Senado aseguraron que otros de sus miembros también podrían estar en otras actividades mientras se revisa la acción.

Por ejemplo, desde la DC comentaron que la senadora Ximena Rincón no podría participar durante esos días. Sin embargo, la exministra afirmó que sí estará para la acusación. Asimismo, también se mencionaron como posibles ausencias a los senadores PS Rabindranath Quinteros y Juan Pablo Letelier. Pero ellos mismos señalaron esta mañana que sí participarán de la sesión.

También está la incógnita de si algún señor senador cruce más allá de la frontera y termine votando con el gobierno. Tal es el caso del senador independiente Carlos Bianchi, quien en esto de las acusaciones constitucionales tiene un historial que lo pinte como muy a gusto con eso de ser el voto decisivo. Se asegura que aún no ha tomado una determinación y estaría más inclinado a rechazar el libelo. Además, otros parlamentarios, como la democratacristiana Carolina Goic, aún esperan escuchar la defensa del intendente.

En el partido liderado por Fuad Chahin varios senadores estarían “complicados”. Esto, debido a que consideran que los argumentos del libelo son “débiles”, misma visión que manifestaron tener en otras colectividades del sector.

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